Edmond de Bries, el pionero del transformismo olvidado que Penélope Cruz rescata en 'La bola negra'

Fue una estrella del transformismo en la España anterior a la Guerra Civil, triunfó con el cuplé Las tardes del Ritz y defendió que «el arte no tiene sexo». Ahora, La bola negra, de Los Javis, devuelve a Edmond de Bries el lugar que merece en la historia.

Penélope Cruz en 'La bola negra'.Archivo

Publicado por

Creado:

Actualizado:

La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo, se ha convertido en todo un fenómeno. Una cinta llena de referencias culturales que los espectadores rastrean para conocer más. Uno de los puntos más comentados de la película es la actuación de Penélope Cruz, que, en un rol secundario, se mete en la piel de la cupletista Nené Romero, epítome de una de las intérpretes del llamado género frívolo que tanto éxito y predicamento tuvieron en la España previa a la Guerra Civil.

La oscarizada actriz tuvo a Olga María Ramos, hija de la mítica Olga Ramos, como asesora para meterse en la piel de estas intérpretes y lleva a su terreno dos números musicales: Las tardes del Ritz y Batallón de modistillas. La primera fue el gran éxito de un personaje injustamente olvidado y que la película recupera de pasada: Edmond de Bries, pionero del transformismo en nuestro país.

Nené (Penélope Cruz), en su conversación en el camerino con Sebastián (Guitarricadelafuente), cita a su compañero Edmond de Bries, asegurando que la ropa le queda mejor que a ella, y remata con una aseveración que pone en boca del propio Edmond: "El travestismo es la fantasía de la posibilidad y la guerra es todo lo contrario".

Pero ¿quién fue realmente Edmond de Bries? Según el historiador Ramón Martínez, en su libro Maricones de antaño, nació en Cartagena (Murcia) en 1897 y su nombre real era Asensio Marsal Martínez. Empezó trabajando como modisto. El vestuario sería fundamental en su trayectoria artística, y él mismo cuidaba hasta el último detalle. Llamaba tanto la atención que, en alguna de sus actuaciones, se subastaba el vestido entre las espectadoras.

Edmond de Bries.Archivo

Debutó como transformista el 7 de junio de 1912 en el Teatro de la Encomienda de Madrid, inspirado por el italiano Leopoldo Frégoli, auténtico precursor de los números de transformismo a nivel mundial. En un principio se hizo llamar el Imitador Salmar y recreaba con verismo sobre el escenario a las estrellas femeninas más importantes de la época: la Bella Chelito, Raquel Meller o Pastora Imperio.

Su fama trascendió la de otros transformistas de los locos años veinte y llegó a ser tan popular como sus imitadas, además de contar con repertorio propio. Así, en 1920 estrenó la canción Las tardes del Ritz, que fue todo un éxito. Su autor fue otro personaje interesantísimo y pionero de la visibilidad LGTBI en nuestro país: el recientemente reivindicado Álvaro Retana. También fue autor de Batallón de modistillas, el otro cuplé que interpreta Penélope Cruz en La bola negra.

Retana cita a De Bries en su novela Las locas de postín, un texto divertidísimo sobre la vida madrileña que transcurría paralela a la oficial y que prueba la repercusión popular de su amigo:

"Edmond de Bries lucía un escote intrépido, completamente aperitivo, unos brazos desnudos, al parecer amasados con nácar y rosas; unas piernas esculturales, dignas de competir con las de Julia Fons (…) El transformista adelantose a las candilejas para saludar y con un movimiento brusco despojose de la peluca y la goyesca redecilla para mostrar altivamente su cabeza morena. Un chusco de la gradería gritó fingiendo asombro: —¡Anda; pero si es un hombre! Inmediatamente, otras voces atipladas continuaron: —¡Mariposa! —¡Goloso! —¡Apio! El transformista, impávido, dirigiéndose a las localidades de donde surgieron los apóstrofes, respondió antes de abandonar la escena: —¡Ay, qué cursis! ¡Ya no se dice apio! ¡Se dice vidrio".

Olga María Ramos, cupletóloga y antorcha viviente del género, asesora de Penélope Cruz en la película de Los Javis, contaba a EsDiario la siguiente anécdota sobre De Bries: "Tenía tanto encanto que en Barcelona unos espectadores no se creían que fuera un hombre disfrazado y le siguieron hasta el hotel, donde les sacó de dudas de forma clara. Él dijo una frase maravillosa: 'El arte no tiene sexo'".

Tras la Guerra Civil, el nombre de Edmond de Bries se perdió completamente, hasta el punto de que la historiografía no se pone de acuerdo sobre su muerte: unos la sitúan en 1938 y otros, en 1953. De ser cierta la segunda fecha, el artista murciano pasó catorce años en el más absoluto ostracismo. Su amigo Retana, sin embargo, sostuvo que su muerte se produjo durante los años de la guerra:

"Falleció tristemente, fané y descangayado (sic) en Barcelona, durante la guerra civil española. Arruinado física, económica y moralmente por una mala pasión. Si le hubieran paseado los rojos hubiera tenido una muerte novelesca y correspondiente a su leyenda turbulenta; pero murió dentro de la más lastimosa vulgaridad, atendido por caritativos amigos de última hora".

Cargando contenidos...

Lo cierto es que su nombre pasó al olvido y nunca se le reivindicó con verdadero calado popular. Ni siquiera cuando, en 1958, la folclórica Lilian de Celis volvió a poner de moda Las tardes del Ritz gracias al éxito cinematográfico de Aquellos tiempos del cuplé. De hecho, el público mayoritario identifica esta canción como original de Lilian. Hoy, el éxito taquillero de La bola negra devuelve su nombre y rescata su historia.