Biohacking para dormir mejor: qué hay detrás de las llamativas gafas de colores
Las gafas amarillas, naranjas y rojas se han convertido en la imagen más reconocible de una tendencia que promete proteger nuestros ritmos circadianos frente al exceso cotidiano de pantallas y luces artificiales
El biohacking se ha colado en conversaciones sobre descanso y bienestar acompañado de una imagen llamativa y cada vez más cotidiana: personas utilizando gafas con cristales amarillos, naranjas o completamente rojos. Pero ¿qué hacen realmente esos filtros? ¿Hay que llevarlos también por la calle? ¿Y cuánto hay de ciencia y cuánto de moda?
ESdiario ha sentado ante sus cámaras a Álex y Miguel Fajardo, fundadores de la empresa gallega Pure Mind, para someter a examen algunas de las ideas que rodean este fenómeno y conocer por qué sus productos han llegado también a deportistas profesionales.
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Durante la entrevista explican las diferencias entre los distintos filtros de luz azul y advierten de un error curioso: estas gafas están pensadas principalmente para determinadas situaciones con iluminación artificial y pantallas, no para convertirlas en unas gafas de sol de uso cotidiano.
Pero el biohacking que defienden no exige necesariamente comprar nada. Los Fajardo proponen medidas tan sencillas como reducir la intensidad de la iluminación por la noche, sacar el móvil del dormitorio o abandonar las pantallas aproximadamente hora y media antes de acostarse.
La conversación aborda también la parte más incómoda del fenómeno: el escepticismo de algunos profesionales, el marketing y la proliferación de productos cuya calidad resulta difícil de comprobar.