“En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser un sinvergüenza”
Treinta y cinco jefes de estado han asistido a la reinauguración de la catedral de Notre Dame. España como siempre dando la nota discordante.

Ciudadanos en la calle ante la catedral de Notre Dame.
Corren vientos de noventa kilómetros por hora. El frío baja de la montaña. Suenan malos vientos para la democracia en España. Pululamos sin darnos cuenta en valores no valorables hundidos por los enemigos de España…
Ya no hay lírica en la ciudadanía. Hay épica entre españoles y europeos. La constante es la corrupción de los gobiernos mientras la población no puede casi subsistir, es la maldad hecha hombre…
Los medios están comprados y la incultura impuesta en una sociedad subvencionada y pagas superiores a las jubilaciones de los hombres y mujeres que levantaron un país de posguerra.
Europa, la gran culpable. Pagaremos nosotros y las generaciones venideras el desastre económico que han provocado los que ya lo hicieron otrora y que hoy lo han vuelto hacer los de siempre: el PSOE y sus socios.
En el congreso del PSOE en Sevilla dos condenados por desfalco a los parados de Andalucía fueron recibidos con grandes aplausos. Y el felón -al que no hay quien le tosa- salió reelegido con un 90% de los votos de los asistentes. Mientras el padre Ángel en segunda fila, tiene el infierno ganado por defender la mentira como arma arrojadiza contra los adversarios (para ellos enemigos).
Y al mismo tiempo la esposa de Sánchez con once cuentas bancarias casi en números rojos. Nunca mejor dicho. Más cuentas que bancos quedan en España. Unos cuarenta euros, no se lo cree nadie con conocimiento de causa…
Treinta y cinco jefes de estado han asistido a la reinauguración de la catedral de Notre Dame. España como siempre dando la nota discordante. El podemita Ernest Urtasun declinó asistir a la reinauguración de la Catedral de Notre Dame y deja a España sin representación en el acto: “no queremos tener nada que ver con la Iglesia Católica”. El Papa Francisco (Bergoglio) ha colocado un kufiya, pañuelo tradicional palestino, en el pesebre del Niño Jesús en la escena de la Natividad del Vaticano. Somos laicos para lo que les interesa. No se puede politizar la Navidad y este Papa lo ha vuelto a hacer. Tampoco acudió a la reinauguración de la catedral de Notre Dame.
Esta es la España que quieren, la anticatólica, y la de las mezquitas… Por mi parte poco más que decir al respecto. Nos vienen unas navidades muy de juzgados para los socialistas. No puedo decir que Dios los coja confesados porque no creen.
“En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser un sinvergüenza. En España se premia todo lo malo” (Ramón del Valle-Inclán “Luces de bohemia”).