El XV congreso “Nacional” del PSPV
Esa radicalidad esconde la renuncia a la defensa de los intereses de la Comunitat. ¿Un ejemplo? la defensa de la “singularidad fiscal” del PSC-ERC a pesar de perjudicar la financiación de la Generalitat valenciana.

La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, y la secretaria general del PSPV-PSOE y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant durante el Comité Nacional del PSPV-PSOE.
En menos de un año, el actual secretario general, Pedro Sánchez, ha de reconstruir piramidalmente el PSOE bajo su único mando al estilo de los partidos de izquierda hispanoamericanos según lo acordado en la “Cumbre de Puebla”. Parte de sus ministros de su “círculo íntimo” se convertirán en secretarios generales para trasladar sus cambios de opinión como argumentarios y sus alianzas en el Congreso como estrategia para ganar elecciones, tratar de perpetuarse en el poder, tapar los casos que le afectan en los tribunales de justicia, preparar la sucesión si es necesario, y para tales fines violentar la Constitución; lo hará con la inestimable ayuda de su asesor áulico, Conde-Pumpido. Y mientras, echarle toda la culpa de los males nacionales a los líderes de la oposición con la inestimable ayuda de Vox, especialmente al PP nacional y a sus organizaciones regionales. En ese contexto, ¿quién se hace trampas en el solitario?
La novela "El póker del mentiroso" es una obra del autor español José Carlos Somoza. Publicada en 1995, combina elementos de misterio y thriller psicológico; se desarrolla en un entorno intrigante y lleno de giros inesperados. La trama gira en torno a un grupo de personajes que se involucran en un juego de póker que va más allá de lo habitual, ya que en él se juegan no solo fichas, sino también secretos y verdades ocultas. A medida que avanza la historia, los protagonistas deben enfrentarse a sus propias mentiras y a la manipulación que se genera en torno a ellos. La novela explora temas como la verdad, la mentira, la percepción y la manipulación, así como las complejidades de las relaciones humanas.
El XV Congreso de la federación socialista valenciana del PSOE podría ser leído como la novela de José Carlos Somoza. Diana Morant, la secretaria general y ministra del “círculo íntimo” de Pedro Sánchez es presentada como la “líder” que ha plasmado su “filosofía política” en el documento a discutir de 330 páginas, cuando el texto ni ha sido redactado por ella ni mucho menos coordinado. Ha sido Alejandro Soler, el secretario general de la provincia de Alicante, su adversario político, el que tuvo que plegarse a los deseos de Pedro Sánchez de situar al frente del PSPV a su disciplinada ministra. Tuvo que tragarse su ego, al igual que ahora, y pechar con ello para no ofender al Amado Líder. Lo veremos aplaudir mientras se maldice por dentro. Perpetuarse en su escaño bien vale esa misa
Pero no acaba ahí el juego. Parte de la ideología que destila el documento es situar al PSPV-PSOE en la senda del “federalismo” que reivindicaba Ximo Puig, hoy en su exilio dorado en París. Apuesta por reformar la Constitución para que aparezca en su Título VI el listado de las autonomías. Una vez más, por descentralizar las instituciones del Estado, una iniciativa que viene de lejos y nunca puesta en práctica pero que aparece siempre que es necesario. Y la aceptación de la pluralidad de España, cuando la política de Diana Morant y su PSPV-PSOE no es esa. Sin embargo, esa radicalidad esconde la renuncia a la defensa de los intereses de la Comunitat cuando violentan los de Ferraz, Moncloa o los de Salvador Illa; siempre a las órdenes de la Moncloa, Ferraz o la plaza de Sant Jaume. ¿Un ejemplo?, la defensa de la “singularidad fiscal” del PSC-ERC a pesar de perjudicar la financiación de La Generalitat. Y de nuevo no se justifica cómo Ximo Puig y alguno más procedente del antiguo PSPV sigue utilizando el término “nacional” para referirse a la Comuntat; Diana Morant no sabemos si lo utiliza, pero no da un paso sin tener en cuenta lo que le dicta el Amado Líder aunque perjudique a los valencianos y a sus lideres políticos.
Todo un juego de apariencias cual partida de poker en el que se juega la batalla por Valencia en las próximas elecciones generales y autonómicas, sea en mayo de 2027 o año y medio antes
Quizás lo que más se asemeja a la novela de José Carlos Somoza son las dos terceras partes del texto “La alternativa valenciana” en las que se le echa la culpa de todos los males de la Comunitat a Carlos Mazón, en especial los del 29-0. Ni un “mea culpa” a los lideres del PSPV o del PSOE, ni un solo argumento que leer sobre la inhibición del ministro Marlaska en hacerse cargo de la Emergencia, o de Pilar Bernabé, la delegada del Gobierno, de solicitarla. Ambos lo podían hacer según las leyes concurrentes y no lo hicieron. Que se achicharrara el alicantino; y con él, el PPCV. El diseño de toda una estrategia política para repetir la experiencia del Botànic, y que Diana Morant se siente en la sala noble del primer piso del Palau. Una línea política que orienta las intervenciones de Muñoz en los plenos de las Cortes, las movilizaciones callejeras y los “escraches” permanentes en contra de Carlos Mazón, Como si lo ocurrido el 29-O no fuera con ellos. Todo un juego de apariencias cual partida de poker en el que se juega la batalla por Valencia en las próximas elecciones generales y autonómicas, sea en mayo de 2027 o año y medio antes.
Como en toda novela hay mucho más y los detalles son interesantes. He ahí la verdadera trama. Aquí, es presentarnos un PSPV liderado por una entregada Diana Morant, defensora de los intereses de la Comunitat, toda una encarnación moral del bien, frente a un PPCV mal liderado por la encarnación del mal, Carlos Mazón, causante de todos los males y defectos que arrastra la Comunitat. Un maniqueísmo de tertulia de casino que aparentemente juegan Morant y Mazón. Pero si seguimos la trama de la novela, veremos quien juegan al final la batalla por Valencia. El póker a jugar está abierto.