SUCESOS
Cinco detenidos que robaba cableado de alumbrado público en Alicante y Valencia
El grupo logró sustraer más de 4.000 kilos de cobre, lo que causó un perjuicio económico superior a 200.000 euros a varios ayuntamientos de las provincias de Alicante y Valencia

Agentes de la guardia Civil junto a uno de los arrestados
La Guardia Civil, en el marco de la operación Cobrecas 2, ha desmantelado una banda dedicada al robo de cobre y ha detenido a cinco personas --dos hombres y tres mujeres-- acusadas de quince delitos de robo con fuerza, ocho de hurto y cuatro de receptación, falsedad documental, usurpación de estado civil y estafa.
El operativo se inició en octubre de 2024, tras detectar la venta de grandes cantidades de cobre en centros de reciclaje por parte de un sospechoso al que los investigadores ya conocían. Entre agosto y noviembre de ese año, el principal implicado y personas de su entorno vendieron más de 2.500 kilos de cobre y emplearon documentación falsa para justificar su origen, según ha indicado el instituto armado en un comunicado.
El grupo criminal alquilaba presuntamente vehículos para desplazarse a diversas localidades de Alicante y Valencia, donde robaban cableado de alumbrado público, y dejaban amplias zonas sin suministro eléctrico. Posteriormente, el cobre sustraído era quemado y vendido en centros de reciclaje para dificultar su identificación.
En diciembre de 2024, el principal sospechoso adquirió un vehículo de segunda mano, que utilizaba para continuar sus actividades ilícitas y tratar de complicar las labores de vigilancia policial. La investigación permitió identificar patrones de actuación y vincular el uso del vehículo con las zonas afectadas por los robos.
Finalmente, el principal acusado fue detenido mientras intentaba vender cobre en un centro de reciclaje y argumentó falsamente que procedía de limpiezas realizadas en barrancos afectados por la dana en Valencia. Tras ello, fueron identificados y detenidos el resto de sospechosos.
El grupo logró sustraer más de 4.000 kilos de cobre, lo que causó un perjuicio económico superior a 200.000 euros a varios ayuntamientos de las provincias de Alicante y Valencia.
Durante la operación, se intervinieron 80 kilos de cobre, 500 euros en efectivo, un vehículo y herramientas empleadas para la extracción y quema del cableado. Todo el cobre incautado se encuentra depositado a disposición judicial.