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Josep Maria Felip

Josep Maria Felip

XV CONGRESO DEL PSPV-PSOE/Tercer día

“Diana se lo juega todo a una carta”

Feijóo no está por facilitarle las cosas al PSOE de Pedro Sánchez en una de sus sucursales, la valenciana. Es la batalla por Valencia, un territorio clave para el acceso a la Moncloa junto a Madrid, Cataluña y Andalucía. 

La secretaria general de los socialistas valencianos y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, interviene durante la clausura del 15º Congreso Nacional del PSPV-PSOE.

La secretaria general de los socialistas valencianos y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, interviene durante la clausura del 15º Congreso Nacional del PSPV-PSOE.Europa Press

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Diana Morant ha decidido jugárselo todo a una sola carta: ligar su futuro político en la Comunitat al de Carlos Mazón, si lo tira 'a bofetadas' de la Generalitat ella entra. La estrategia trazada en el Congreso pasa por forzar la dimisión de Mazón, explotando su supuesta responsabilidad en la dana y sus consecuencias. Y por el mismo motivo provocar la convocatoria de elecciones anticipadas o el desgaste del PPCV hasta las elecciones autonómicas de 2027. En la clausura se hizo evidente esa estrategia, la que Diana Morant va a seguir para alcanzar la presidencia de la Generalitat. Fue plausible desde la performance inicial hasta los discursos de clausura pronunciados por los ministros del gobierno de Pedro Sánchez, Puente y Morant.

La clausura fue una explotación de la categoría dana (causas, consecuencias y dolor de las víctimas) como vertebración de toda la acción política del PSPV, ahora y en el tiempo venidero, para alcanzar su objetivo estratégico: sacar a Carlos Mazón del Palau de la calle Caballeros. Una estrategia que ya estaba implícita en las páginas de la ponencia marco repartida en la clausura, “La alternativa valenciana”. No cuentan los intereses de los valencianos, sino el interés político de la cúpula dirigente del PSPV, cual es regresar como sea al Consell, con o sin el Botànic. La categoría dana bien utilizada y explotada a favor de sus intereses políticos es la gran oportunidad. Sin ella, Diana no gana.

La performance inicial indicaba esa intención. La danza y el canto de dos artistas en el escenario representaban a los voluntarios de la DANA lidiando con el barro y el dolor de las víctimas indicando un solo culpable con la hora en que tocaba la sirena: “el que avisó tarde porque no estaba donde supuestamente debía estar”. La escena se vio adobada con La Muixeranga, el himno que fue en un tiempo el del País Valenciano, y que sigue siéndolo para la mayoría de las asociaciones que convocan periódicamente la menguante manifestación con el lema coreado en el Congreso en ese instante: “Mazón dimisión”, movimiento que el PSPV quiere capitalizar más allá de la nostalgia de sus orígenes históricos en los años setenta del siglo pasado. Es la movilización de la nostalgia.

Y añadía, “el PP es culpable también porque no lo ha destituido ya”. Bien mirado, es una exposición de impotencia respecto a una estrategia que no le sale

El ministro Óscar Puente siguió con la misma argumentación. En un relato muy bien trabado, alcanzaba la solución para tanto dolor acumulado por la dana que electrizaba el ambiente afirmando que Carlos Mazón debía dimitir cuanto antes y asumiera su responsabilidad. Decía, “sustituir un irresponsable, Carlos Mazón, por una responsable, Diana Morant” …Y se preguntaba: “¿Dónde está la dignidad de Carlos Mazón?”. A pesar de la densidad de su discurso, la estrategia a trazar por los socialistas valencianos la veía muy simple enclavándola en ese argumento. El mismo que a continuación enlazaba Diana Morant: “no olvidemos nunca lo que pasó el 29-O y la nefasta gestión que se llevó por delante 224 muertes…” “Carlos Mazón, no olvidemos nunca su irresponsabilidad manifestada en nuestras calles…” Y añadía, “el PP es culpable también porque no lo ha destituido ya”. Bien mirado, es una exposición de impotencia respecto a una estrategia que no le sale. Ella misma ha entrado en un callejón sin salida. Por mucho que chille, Mazón no dimite.

Es ese uno de los puntos débiles de la única estrategia política por la que han apostado los socialistas valencianos: que se vaya por voluntad propia Mazón, acosado políticamente, o que Feijóo lo tire de la presidencia del Consell y del PPCV. Y ninguna de las dos se va a dar. Una, porque día que pasa en el despacho del Palau, es un día que gana en la reconstrucción y evidencia la poca ayuda que viene de Madrid, la que le prometió Pedro Sánchez para no quemarse; y la otra, porque Feijóo no está por facilitarle las cosas al PSOE de Pedro Sánchez en una de sus sucursales, la valenciana. Es la batalla por Valencia, un territorio clave para el acceso a la Moncloa junto a Madrid, Cataluña y Andalucía. Y en ese compás de espera, quien se desgasta es el PSPV de Diana.

Sin embargo, el discurso de Diana Morant tuvo un fuerte calado de interesada interpretación histórica reciente. Para capitalizar el descontento de las clases subalternas, entre las que ella se incluye, a favor de su auto liberación, sostuvo que eso solo fue posible a través del PSOE y del PSPV haciendo política y derrotando a la derecha. Fueron los gobiernos de González, Zapatero, Lerma y Puig los constructores, según ella, del actual Estado del Bienestar y el reconocimiento de los derechos de los desheredados sociales. Y ahora con Pedro Sánchez se mantiene y amplían. Ningún otro protagonista político a tener en cuenta. Con su maniqueísmo de barra de casino, lo bueno y angélico viene del socialismo, de la izquierda y lo malo de la derecha, ahora de la “coalición negacionista”. Pero ni cien mentiras esconden una verdad.

Efectivamente. Sostuvo que en la Comunidad Valenciana el PSPV sacó al PPCV de la presidencia de la Generalitat, y que en 2015 Ximo Puig derrotó a Alberto Fabra. Antes, a Zaplana y a Camps. La historia es un relato que se construye por arte de quien manda, y Diana aún no manda lo suficiente para tapar con cien mentiras. En 2015 no ganó las elecciones el PSPV, las ganó el PPCV que no tuvo suficientes escaños para formar gobierno en Cortes Valencianas, pero si que los tuvo el PSPV a través de la coalición con Podemos y Compromís. Coalición presidida por Ximo Puig, que salió del Consell en 2023 con el pasivo de una mala gestión que ahora Diana Morant amenaza en repetir. Y respecto al presidente Francisco Camps, no debería olvidar que derrotó por tres convocatorias sucesivas, y por mayoría absoluta, con más del 52% de los votos, al PSPV de Plà y Alarte. Y no debería olvidar que tuvo que dejar la presidencia del Consell por las malas artes de Ximo Puig y Ángel Luna y no porque perdiera unas elecciones.

Los Congresos definen la estrategia a seguir. Para el PSPV, su estrategia para alcanzar la presidencia del Consell pasa única y exclusivamente por sacar como sea y de la manera que sea -y todo se valida en Ferraz y Moncloa- a Carlos Mazón del Palau de la Generalitat. Se trata de cambiar la opinión pública y que se refleje en las urnas, antes o en 2027, con la presión callejera y política que le haga insoportable a Mazón permanecer en la presidencia del Consell. Me temo que Diana Morant no ha calibrado bien la tercera Ley de Newton: toda acción conlleva una reacción en contra. Y ni el PPCV ni el PP están dispuestos a darle una oportunidad. Se lo ha jugado todo a una carta y me temo que no le va a entrar en el juego una buena.   

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