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El Consell acusa a la CHJ de “mentir durante 7 meses” sobre la riada al salir a la luz el medidor “fantasma”

La portavoz del gobierno valenciano denuncia el "silencio" de la CHJ el día de la riada al contar con un sensor en Massanassa y no trasladar los datos del inminente desbordamiento.

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Barranco del Poyo a su paso por Massanassa

(Foto de ARCHIVO) Barranco del Poyo a su paso por MassanassaIrene Medina

Sonia García
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"Han estado mintiendo durante 7 meses". Así ha reaccionado el Gobierno valenciano al salir a la luz que la Confederación Hidrográfica del Júcar tenía un medidor "fantasma" en el barranco del Poyo a su paso por el polígono de Massanassa y, en cambio, la entidad no dio a conocer las reveladoras cifras del nivel del caudal en las horas clave de la riada del 29 de octubre. 

Lo confesó una de las mismas técnicas de la entidad dependiente del Ministerio, la CHJ, durante su comparecencia en la comisión de investigación del Senado. El vacío de información sobre el desbordamiento de los barrancos es una cuestión clave y, si hasta ahora se creía que solo existía un sensor en el Poyo que colapsó, la técnico de la confederación del Júcar, Carmen González, aseguró que existía un segundo medidor y que, este último ubicado en el término de Massanassa, tampoco enviaba los datos del caudal al SAIH, el sistema automático que se contempla como la fuente principal de información del Cecopi. 

"La información de la Generalitat, en ningún caso, fue de este medidor", ha detallado la vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero, quien recuerda que "la alerta hidrológica se mantuvo pese a las reducciones de caudal que trasladaba la CHJ". 

"Es grave, no solo que no se informara de que había crecido el caudal en ese punto, sino que la CHJ no haya contado en siete meses que existía ese medidor, que no trasladaba los datos al SAIH", ha censurado la vicepresidenta. Pero "lo más grave", según el Consell, "es que se ha mentido durante siete meses: se ha silenciado la existencia del medidor del polígono hasta que Carmen González, la técnica, compareció en la comisión de investigación. Hasta entonces, no se comunicó". 

A ello se suman otras contradicciones por parte del Gobierno y la CHJ respecto a los niveles de los barrancos en los momentos previos a los desbordamientos que la también portavoz del Consell califica de "distintas mentiras de la CHJ durante siete meses". Camarero ha recordado cómo, primero, "dijeron que los barrancos no eran de su competencia y la ley dice que sí". Tras ello, añade la curiosa contradicción de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, quien mantuvo reiteradamente la versión de que la CHJ emitió toda la información, para luego confesar ante la jueza que no este organismo no le informó ni a ella, pese a que depende de ella. Asimismo, ha citado como la CHJ incumplió su propio protocolo. "Dijeron que habían seguido su protocolo interno, que establece que cuando el caudal asciende a 650 m³/s hay que informar" y, en cambio, "no lo hicieron" hasta que el caudal ya duplicaba ese nivel. 

"Ahora nos enteramos de que había un medidor fantasma. Vemos que se miente, se silencia y se manipula la información, y eso es preocupante", ha sentenciado Camarero. 

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