Desafección y hegemonía de la derecha
Tres lecturas a realizar de la encuesta realizada para ESdiario

El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, en la Corts Valencianes conversa con el secretario general del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, las diputadas Elena Bastidas y Verónica Marcos y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá.
Han pasado 24 meses desde las elecciones del último domingo de mayo de 2023. De convocarse ahora elecciones, el Bloque de la Derecha conformado por PPCV y Vox seguiría manteniendo la hegemonía con los mismos 53 diputados obtenidos entonces, frente a los 46 del Bloque de la Izquierda conformado por PSPV y Compromís, conocido como El Botànic. El PPCV seguiría siendo el partido más votado, y con el apoyo de Vox mantendría la presidencia de la Generalitat. Es lo que se desprende de la “Encuesta preelectoral de Primavera” realizada por ESdiario-CV cuyos resultados y ficha técnica se presentan en los cuadros adjuntos para su lectura. Sin embargo, observarán que no todos los datos son buenos para todos.
De entrada, hay tres lecturas hacer de la encuesta respecto a la abstención estimada. La primera es el aumento de la desafección política del electorado, cercano al cuarto de millón de electores más que no acudirían a las urnas. De celebrarse ahora las elecciones, la abstención pasaría del 33,1% al 39,2%. De diez electores, ahora cuatro no acudirían a las urnas cuando hace 24 meses lo hubieran hecho tres; de ellos, dos serían del PPCV. Otra sería el origen del electorado desafecto, procedente tanto del PPCV como del PSPV y de Compromís, más del primero que de los otros dos; a cambio, se daría un aumento de votantes a favor de Vox. Y otra seria que el PSPV no logra convencer al electorado afín a su izquierda con el liderazgo de Diana Morant; pierde más de 80 mil votos con una fidelidad del 70% de su electorado de 2023.
En el cómputo total de los cuatro partidos representados en las Cortes Valencianas, y por Bloques, el PPCV perdería cuatro escaños a favor de Vox que los ganaría, mientras que Compromis perdería uno a favor del PSPV. Si bien se mantendría la misma relación de fuerzas entre ambos Bloques, eso es: 53 diputados de la Derecha frente a 46 de la Izquierda, se produciría una recomposición de poder dentro de cada Bloque. Primero, el PPCV vería como está abocado a buscar de nuevo el apoyo de Vox con más capacidad de veto para imponer sus intereses después de aquel “Pacto de los 48 puntos” de julio de 2023; el aumento de la Capacidad de Veto de Vox es uno delos datos más relevantes y mucho más que preocupantes de la lectura de la “Encuesta de Primavera” de EsDiario.
Segundo, y más evidente, es la crisis de liderazgo en el Bloque de la Izquierda. La candidata Diana Morant no logra alcanzar el objetivo que el PSOE se trazó con la catástrofe del 29 de Octubre: “ahora es el momento” de desbancar al PP en la Comunidad Valenciana se escuchó aquella noche en Madrid. Y ni Compromis reditúa, a pesar de sus campañas contra el presidente de la Generalitat.
Y tercero, hay una lectura relevante: ambos partidos, PSPV y Compromís, aumentan a su favor la relación de fuerzas frente al PCPV: 46 a 40 hace 24 meses, frente a la actual de 36 a 46. La consecuencia: el PPCV es y sigue siendo “prisionero” de Vox, frente a la coalición del Botànic, si bien está sigue estancada electoralmente. Vaya, que el Botànic no arranca, a pesar de las performances de Joan Baldoví.
Políticamente hablando, en 24 meses han pasado muchas cosas en La Comunidad Valenciana. Un Consell de coalición PPCV-Vox en julio de 2023, profesional, que funcionaba, y que saltó por los aires a causa del cambio de socios europeos de Abascal que lo escoró aún más a su derecha. Esa situación dio lugar a otro Consell, improvisado, mucho menos profesional, que afrontó la mayor catástrofe reciente de España, la “barrancada” del 29-O. Y esa dura situación generó un nuevo Consell que ha tenido que afrontar la Reconstrucción de lo asolado por el agua, solo, con la insolidaridad del gobierno de España, teniendo que negociar unos Presupuestos autonómicos con un Vox envalentonado. Un Consell acreedor de financiación debida por la Administración Central del Estado en medio de una crisis generalizada de gobernabilidad en España.
Si un estudio demoscópico preelectoral mide los cambios en la opinión pública y sus efectos electorales posible, debidos a los impactos de acontecimientos políticos en un espacio temporal, es lógico pensar que el escenario anterior induzca a la desafección política del electorado y a la recomposición de fuerzas interbloques. Pero resulta muy preocupante ese aumento de la capacidad de veto de Vox por lo tóxico que resulta ser esa formación política para las políticas públicas autonómicas, especialmente para la identidad diferenciada de la Comunidad Valenciana. Solo hay que ver sus efectos sobre las partidas del Presupuesto de la Generalitat Valenciana para 2025.