La Guardia Civil cerca a la CHJ por no avisar de la riada "en el peor de los momentos"
La Unidad Orgánica de la Policía Judicial desmonta la coartada de Miguel Polo e insta a que aclare por qué de la "inexistencia de avisos" en el barranco del Poyo en las horas clave

La delegada del Gobierno Pilar Bernabé y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar Miguel Polo.
La Guardia Civil ha entregado las diligencias de la investigación del 'caso dana' al juzgado, un informe determinante en la instrucción en el que se cerca el papel de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) dependiente del Ministerio y de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por no avisar de los desbordamientos de los barrancos en la catastrófica tarde del 29 de octubre.
Con contundencia, señala la responsabilidad del presidente de la CHJ, Miguel Polo, a quien le atribuye la obligación de transmitir los datos en directo de los caudales de los barrancos recogidos por el sistema automático, SAIH. Algo que el presidente de la entidad estatal no hizo, manteniendo silencio durante su presencia en la reunión del Cecopi. Contrariamente a la línea de investigación de la jueza Nuria Ruiz Tobarra, que se centra en investigar solo a los altos cargos de la Generalitat Valenciana por el envío de alerta masiva a la población; la Guardia Civil pone de relieve la importancia que tiene el "tratamiento" de los datos de los caudales por parte de la CHJ y "aunque no se cita por parte de la CHJ, de la transmisión de dicha información a las autoridades".
En las diligencias consultadas por ESdiario se desmonta la coartada de la CHJ. Polo viene centrando su defensa en que el SAIH mandaba por correo a Emergencias los datos de los caudales cada cinco minutos. Así, se excusa de no haberlos verbalizado de forma presencial. Sostiene que hay "avisos de caudal que requieren validación manual e intervención de técnicos de sala en su validación como paso previo al envío del aviso". A continuación, en el informe detalla esos avisos de sobrepaso del umbral del caudal que requirieron intervención humana.
Aclarado esto, deja en evidencia la mayor. La "inexistencia de avisos -en el Poyo- como consecuencia del ascenso exponencial desde las 16:15 horas, momento en el que se rebosa el umbral 3". "Hasta las 18:43 horas no se realiza comunicación alguna del ascenso del caudal con un dato sin duda extraordinario como fueron los 1.686.8 metros cúbicos por segundo de caudal circulante", denuncia. Y pone el foco en la necesidad de aclarar este cuestión. Indica que "cabría preguntar" a la CHJ "cuál fue el motivo por el que no se llevaron a cabo los avisos de superación de los umbrales preceptivos por parte de las personas que tenían encomendada esa función durante la tarde del 29 de octubre". Para la Guardia Civil, esta ausencia de advertencia "denota una aparente ausencia de control sobre el dispositivo de registro de la rambla del Poyo, justo en el peor de los momentos".
De este modo, con unas diligencias de 200 páginas, la Guardia Civil va desarmando punto por punto cada una de las afirmaciones que declaró Polo en sede judicial y poniendo sobre la mesa la necesidad de que la instrucción abre ya -nueve meses después- la nueva línea de investigación que mantenía aparcada hasta ahora.
Aemet
La Guardia Civil es también muy crítica con la actuación de la Aemet. Denuncia que no ha aportado información transmitida al Cecopi. "No consta información en tiempo real en otras formas de transmisión de información, por ejemplo, durante la participación del Delegado Territorial de AEMET en el CECOPI". Y es que sostiene que este órgano de toma de decisiones podría haber contado con una "imagen más real de la verdadera entidad del episodio meteorológico extraordinario que se estaba produciendo" si la Aemet hubiera aportado "los registros pluviométricos que se estaban recogiendo".