Técnicos de Cámara Valencia aportan las claves para acabar con la crisis de la vivienda y no son ni eliminar pisos turísticos ni topar precios
Los arquitectos y técnicos urbanísticos apuestan por el desarrollo del área metropolitana

Recreación del PAI del Grao en Valencia.
Cámara Valencia ha presentado el informe 'Soluciones para paliar los problemas de la vivienda en la provincia de Valencia' en el que dan las claves para acabar con la grave situación del mercado inmobiliario altamente tensionado. La receta de los técnicos del Comité de Proyectos Esteatégicos para el que ya constituye el primer problema social se basa en la liberalización de suelo en el área metropolitana para "construir nuevas ciudades autosuficientes" y mejorar al red de transporte público. Por contra, se descartan por falta de eficiencia las políticas que precisamente está aplicando el Gobierno, el cierre de apartamentos turísticos con un impacto "insignificante" o el tope de los precios.
El estudio de vivienda de Cámara Valencia, por un lado, detecta y expone los factores que provocan el desajuste entre la oferta y la demanda. Se atribuye el aumento del precio de la vivienda a un incremento del coste de los materiales y de la mano de obra, al crecimiento de la población y mayor esperanza de vida, a que el suelo urbano disponible resulta cada vez más limitado debido al endurecimiento de la regulación, al auge del turismo y a los cambios en la estructura de los hogares que han hecho que la construcción se haya estancado.
En total, la Cámara de Comercio de Valencia ha cifrado en 133.340 las viviendas necesarias en esta provincia hasta 2030 para atender la demanda.
Valencia ha llegado al límite y su expansión es muy limitada
Durante la presentación del informe, el arquitecto Alejandro Escribano ha explicado las limitaciones geográficas para el crecimiento de Valencia por el norte debido a la huerta protegida y tampoco por el sur por la presencia de la Albufera. Tampoco en la zona de la dana, donde auguran que no se materializará grandes operaciones hasta que no se construyan infraestructuras hídricas que garanticen la seguridad. "La solución en el entorno de la ciudad es equivocarse", ha sentenciado. Eso sí, ha aclarado que "hay que perder el miedo a la alta densidad", es decir, se propone un núcleo urbano de 120 viviendas por hectárea pasando de 12 mil a 14 mil metros cuadrados construidos o lo equivalente en altura a entre 6 y 10 pisos. "No serían ciudades demasiado compactas, serían habitables", ha valorado.
Sobre todo, señalan que la "clave" se encuentra en las "grandes bolsas de suelo disponibles" en el área metropolitana, especialmente en la noroeste o en el entorno de localidades cono Torrent. Para ello, los técnicos del Comité encargados del estudio coinciden en la necesidad de "invertir en transporte", así como agilizar los plazos burocráticos. Las nuevas operaciones "deben ser al orden de 10.000 viviendas" para construir "ciudades autosuficientes" en la periferia como en Madrid.
Preguntado por este periódico por la previsión de una bajada de los precios de la vivienda con el escenario actual en el que se están comenzando a desbloquear los PAIS de la ciudad, los técnicos del Comité no ponen fecha y lamentan que "revertir la situación es muy difícil".
En definitiva, la Cámara apuesta por un desarrollo del transporte y la comunicación acompasado con las nuevas áreas de desarrollo urbano, así como ampliar los servicios de proximidad para los ciudadanos.
Los pisos turísticos y el tope del precio
El presidente de Cámara Valencia, José Vicente Morata, así como el resto de técnicos urbanísticos del Comité descartan estas dos medidas como solución al problema de acceso a la vivienda, que son precisamente las líneas de actuación del Gobierno de Pedro Sánchez. La reconversión de viviendas turísticas son "un sumando más, pero la solución está en la creación de suelo". El Gobierno da por sentado que se dará una traslación del uso del suelo de los apartamentos turísticos, pero la realidad es que el total de ellos que finalmente se destinen a alquiler de larga estancia "son insignificantes".
Asimismo, se ha señalado que limitar el precio como pretende imponer el Ejecutivo con la Ley de Vivienda es un fracaso demostrado en otras ciudades como Barcelona, donde se han retirado inmuebles del mercado sin lograr una reducción del precio de mercado. Topar los precios, en cambio, se considera una herramienta útil "si el suelo es público y se cede a una empresa privada para ofertar vivienda a precio asequible", ha matizado Escribano.
Las propuestas efectivas
Contra la escasez de vivienda, Cámara Valencia presenta una propuesta basada en cuatro pilares: el incremento del suelo urbanizable y de carácter finalista, un marco normativo que no frene la edificación de viviendas, una política tributaria que contribuya al establecimiento de precios asequibles y el desarrollo del área metropolitana de Valencia.
En este sentido, la Cámara de Valencia considera que es fundamental acelerar los procesos de urbanización del suelo mediante simplificación procedimental para evitar que se prolongue "hasta 15 años" el periodo de tramitación burocrática.
Otro factor que ralentiza la construcción es el actual marco normativo, los requisitos acústicos, de eficiencias energética, accesibilidad, etc., recogidos en las legislaciones de distintos niveles: europea, estatal, autonómica y municipal. Cámara de Comercio Valencia recomienda encontrar un "equilibrio".
Respecto a la política tributaria planteada, el estudio denuncia la alta carga fiscal que sufre el sector de la construcción. Deben hacer frente a casi una veintena de impuestos y tasas. A nivel particular, la Cámara también aboga por eliminar el IVA para la compra de primera vivienda, recuperar la deducción por la inversión y ampliar las deducciones por alquiler en el IRPF de los inquilinos como mínimo del 10%.