borrasca
Horror en mitad del temporal: la lluvia descubre un hombre muerto más de 10 años en su piso de Valencia
Encuentran el cuerpo esqueletizado de un hombre en la Fuensanta que llevaba fallecido una década y nadie se había percatado. El fallecido cobraba su pensión y pagaba las deudas y facturas y su casa estaba invadida por palomas

El grupo de Homicidios de la Policía Nacional entra en el edificio de la calle Luis Fenollet donde se ha encontrado el cadáver
El temporal Alice también ha tenido su parte macabra con un hallazgo que parece sacado de una película de suspense. Los bomberos de Valencia han encontrado los restos esqueletizados de un hombre que llevaba más de quince años muerto en su vivienda del barrio de la Fuensanta en la calle Luis Fenollet, rodeado por decenas de palomas que habían convertido el piso en su refugio.
El fallecido, Antonio, nacido en 1939, llevaba tanto tiempo desaparecido que sus vecinos creían que se había marchado a vivir a una residencia. “Pensábamos que estaba bien, solo que se había ido”, confesaban con tristeza tras conocer el desenlace. Lo curioso es que el fallecido seguía pagando sus facturas con normalidad y cobrando su pensión, algo que hace levantar sospechas. El fallecido tenía ex mujer y dos hijos con los que no mantenía relación.
Comunidad Valenciana
La AEMET la vuelve a liar: quita la alerta roja en Alicante y cae luego lo peor del temporal Alice
Enrique Martínez Olmos
El descubrimiento se produjo de forma fortuita. Una vecina del piso inferior, de unos setenta años, comenzó a sufrir filtraciones de agua en su vivienda después de las intensas lluvias de los últimos días del temporal Alice. Su hijo avisó al seguro y, más tarde, a los bomberos, al sospechar que el problema venía del apartamento de arriba.
Al acceder por el balcón del sexto piso con una grúa, los bomberos se toparon con una escena impactante: el interior estaba completamente invadido por palomas, y el suelo cubierto por una gruesa capa de excrementos y tierra húmeda. “Salieron volando hacia ellos, como si los atacaran”, relataban testigos.
Tras revisar las habitaciones, encontraron el cuerpo en avanzado estado de descomposición, ya en esqueleto, entre la cama y el armario del dormitorio. Algunos huesos habían sido desplazados incluso al salón, probablemente por las propias aves. “Nunca habían visto algo parecido”, comentaban los equipos de rescate.
Durante todos estos años, nadie había sospechado nada. El fallecido seguía pagando sus facturas de luz, agua y comunidad, ya que todos los recibos estaban domiciliados. También continuaba cobrando su pensión, lo que mantuvo las cuentas activas y evitó que saltaran las alarmas. Los vecinos admiten que las cartas que llegaban a su buzón se acumulaban o eran tiradas, pensando que ya no vivía allí.
La Policía Nacional, a través del grupo de Homicidios, se ha hecho cargo de la investigación, aunque todo apunta a una muerte sin indicios criminales. La vivienda estaba cerrada desde dentro, lo que refuerza la hipótesis de un fallecimiento natural. Pasadas las nueve de la noche, los restos fueron levantados y trasladados al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde se realizarán pruebas de ADN y análisis antropológicos para confirmar la identidad y determinar la fecha exacta de la muerte.
Comunidad Valenciana
Alice deja hasta 130 litros/m² en Gandia y rescates de gente atrapada en coches en Sagunto
Enrique Martínez Olmos