Maduro adelantó las navidades... y Sánchez (si le dejan) cambiará el horario
Que rumien pues lo que rumien en la hogaño y vil fachosfera o en la antaño también conocida por la repelente Brunete Mediática

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Son decisiones sin duda muy meditadas, difíciles y trascendentales que, de vez en cuando, y muy a su pesar, ha de tomar forzosamente todo aquel responsable y supremo estadista o ese admirado y ejemplar líder mundial, que quiera pasar con justa y santa gloria a los anales de la Historia. Especialmente a los susodichos del tan benefactor progresismo universal.
Dejando pues esa huella ya indeleble adoptando estas singulares medidas esencialmente sociales, que prima facie pudieran parecer francamente disruptivas, por su indiscutiblemente desinteresada y descarnada valentía, que sin embargo y sin rebozo vienen a resolver y de un plumazo, las más lacerantes problemáticas y cuitas que tanto angustian y tanto urgen a la sufrida ciudadanía.
Pues ante estos osados y ya irrenunciables avances en la justicia social global, encontramos la siempre inconsistente e insoportable crítica y descontento, y la inaudita y egoísta incomprensión, de todas estas parásitas élites reaccionarias que nos quieren hurtar el futuro y devolvernos a la carrera a aquella nefanda España en blanco y negro -en que follar por demás no era siquiera pecado si no portentoso milagro-.
Que rumien pues lo que rumien en la hogaño y vil fachosfera o en la antaño también conocida por la repelente Brunete Mediática, que no se trata pues de ocultar o de difuminar sin más que el bolivariano se robó y con descaro sus últimas presidenciales. Ni que el UNO, válgame Dios, es por ahora casi el único no imputado de UNO de los nuestros.
Nihil obstat...