La promesa incumplida: ningún parking disuasorio y la odisea de aparcar en Valencia
La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) cuenta con "11 parkings con miles de plazas sin usar" que pone a disposición del Ayuntamiento de Valencia para la creación de un parking público

Coches aparcados en Valencia
Aparcar en Valencia es una odisea cada vez más compleja debido a la eliminación de miles de plazas de aparcamiento en la ciudad en los últimos años. 92.000 personas son las que residen en el área metropolitana pero trabajan en la ciudad, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y quienes optan por el vehículo privado sufren la angustiosa y frustrante rutina de dar vueltas y vueltas en busca de un hueco sin éxito.
Mientras se intenta implantar la conflictiva Zona de Bajas Emisiones (ZBE), no se ha trabajado en la alternativa para aquellos conductores -generalmente de rentas bajas- a quienes se les prohibiría la entrada en la ciudad por no poder cambiar su coche viejo más contaminante. Para ellos, ni tampoco para el resto de 600.000 vehículos que transitan diariamente en Valencia existen los prometidos parkings disuasorios ubicados en zonas estratégicas en las entradas de Valencia para favorecer el transporte intermodal.
Es una consecuencia de pretender construir la casa por el tejado en materia de movilidad. "No se puede estrangular por un lado y no hacer nada por otro", ha valorado la vicerrectora de la Universidad Politécnica de Valencia, Débora Domingo, quien advierte que, teniendo en cuenta que la Zona de Bajas Emisiones es el futuro de las ciudades, "las medidas de restricción funcionan bien si se aplican medidas de promoción". Menciona la mejora del transporte público y también los parkings disuasorios. "Muchas ciudades han entendido que el coche no puede llegar a todas partes y han optado por los parkings disuasorios", ha destacado poniendo como ejemplo a París.
En esta línea, el catedrático, investigador y dorector del Departamento de Ingeniería e Infraestructura de los Transportes, Tomás Ruiz, explica que "en total hay 3.628 plazas de aparcamientos disuasorios". A estas se sumará el reciente anuncio de la Generalitat Valenciana sobre la nueva estación de Valencia Sur con 500 plazas. Según los datos de FGV. están situadas en 19 estaciones, la mitad de ellas correspondientes a las líneas 1,2 y 9.
Ruiz recomienda "mejorar los aparcamientos disuasorios existentes en el área metropolitana (capacidad, seguridad, señalización)", estudinado la situación actual de la movilidad. En general, subraya la necesidad de mejorar el transporte público, o de lo contrario, "no se conseguirá que más personas lo usen".
La promesa incumplida: 4 parkings disuasorios en las entradas de Valencia que no llegan
Los conocidos como 'park & ride periféricos' son la promesa incumplida por el actual gobierno municipal de Valencia. En el programa electoral del PP con el que ganó las elecciones de 2023 al Ayuntamiento de Valencia se incluía de manera explícita la creación de plazas de estacionamiento en puntos estratégicos con servicios lanzadera hacia el centro. En concreto, 4 parkings públicos en: Benicalap, Campanar, la zona norte (Tarongers) y la zona sur Zona sur (San Marcelino). Dos años después, ni están hechos, ni licitados, ni tan siquiera previstos para ninguna fecha concreta.
La UPV ofrece sus "miles de plazas vacías"
Respecto al aparcamiento planteado para la entrada norte de Valencia, la vicerrectora de la UPV recuerda que "hay miles de plazas de parking que no se usan todos los días". En el perímetro del campus hay 4.240 plazas de aparcamiento en 11 parkings subterráneos, el más grande con 881 y 4 de ellos abiertos las 24 horas del día. El último estudio interno de la UPV concluye que sobran plazas. Sin embargo, actualmente son de acceso restringido mediante identificación. La también responsable de Desarrollo Sostenible de la UPV lamenta que "no se ha dado ninguna comunicación formal por parte del Ayuntamiento pidiendo esto" y vuelve a tender la mano a la administración local para hacerlo realidad: "La UPV está a disposición".
La necesidad de parkings disuasorios en las entradas de la ciudad es una opinión unánime. La defienden desde el mundo académico hasta las entidades ecologistas. Sin embargo, este clamor social no obtiene respuesta a instancias políticas. Pese a la promesa electoral del PP, en los dos últimos años de Gobierno ni el Ayuntamiento ni tampoco los grupos de la izquierda en la oposición de PSPV y Compromís, no han promovido ninguna acción alineada con esta estrategia de movilidad.