opinión
Sánchez, ese ultra-atornillado

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
No vaya a ser que se le ocurra al UNO dimitir, para patraque de nuestras favoritas vice-tiples. Que si los amiguetes entrullados ya están cantando hasta El Tamborilero y, en la Navidad, no se vengan aún más arriba y se pongan finalmente a darnos la turra también con canciones napolitanas. Al ver a un demudado ONE, y además mudándose de la sacrosanta Moncloa… paraíso fiscal, por demás, del prestigioso compositor de la muy popular Danza de las Chrimoyas. Y de su cuñada; esa catedrática rapaz y descuidera de todo género de subvenciones. Según parece.
Que no es precisamente la Nochebuena el momento más propicio para que te abandone el perfume —ahora, cuando más se disfruta de los interminables y fantásticos anuncios sobre la cosa— y en la noche más entrañable del año, en que algunos se sueñan cálidamente reunidos en el salón monclovita, y junto al crepitar de las llamas de la confortable chimenea: con Maese TITO BERNI, el DIRECTOR ROLDÁN, los seres CHAVES y GRIÑÁN, y, cómo no, con los ya legendarios muchachos de la Gal’s Gang, el secre VERA y el poli BARRIONUEVO… y con esa interminable lista de bandas de la muy santa organización que, sin duda, más se parece a la mismita España, y que, de solo citarlas, acabarían por completar esta columna.
Pues no solo del acoso vive el hombre, que, según fuentes bien informadas, es presuntamente PACO SALAZAR el que oficia de jefe de barmans en estos oníricos guateques navideño-presidenciales, junto a unos francamente subyugados por los dry martinis: ERREJÓN, MONEDERO y la YOLI. A la que, tras el tercero, por cierto, empieza a entendérsele algo, por fin…
Mas todo este maravilloso sueño, infeliz y abruptamente, se desvanece justamente a las ocho, cuando tocan a desayunar en Soto del Real, y KOLDO, que por fin había logrado pegar ojo tras las nocturnas sinfonías de ronquidos que le regala su admirado JOSÉ LUIS, comienza una nueva jornada taleguera, con más mala leche aún, si cabe, que la del día anterior…