agricultura
Sánchez financia el agua a los agricultores marroquíes mientras recorta recursos a los valencianos: "¿Qué le debe a Marruecos?"
Miguel Barrachina, conseller de Agricultura y portavoz del Gobierno Valenciano, denuncia la “hipocresía” del Ejecutivo por invertir en trasvases y embalses en Marruecos mientras limita el trasvase Tajo-Segura y castiga a los agricultores locales.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el rey de Marruecos, Mohamed VI en su primer viaje oficial de esta legislatura a Marruecos, a 21 de febrero de 2024, en Rabat (Marruecos)
El acuerdo alcanzado entre el Gobierno de España y Marruecos para financiar proyectos prioritarios en infraestructuras hídricas marroquíes ha desatado fuertes críticas desde la Comunitat Valenciana. Miguel Barrachina, conseller de Agricultura y portavoz de la Generalitat, calificó la decisión de “infame” y acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de actuar con “hipocresía estratosférica”: "¿Qué le debe Sánchez a Marruecos para, tras entregar el Sáhara, entregar también a los agricultores españoles y valencianos?".
Según Barrachina, mientras España se compromete a invertir en embalses, presas y trasvases en Marruecos, el propio Gobierno limita el acceso al agua a los agricultores valencianos, murcianos y andaluces. “Los mismos que niegan un plan nacional del agua para España ahora financian uno en Marruecos, obsequiando a otros países mientras castigan a los nuestros”, criticó el conseller.
El trasvase Tajo-Segura, clave para la agricultura del sureste español, también está en el centro de la polémica. Barrachina denunció que el agua que se recorta para los agricultores locales se dirige a Portugal, que recibirá el doble del agua pactada en el Tratado de Albufeira tras el recorte del trasvase para los agricultores del Levante Español, mientras la ejecución de estos trasvases implicaría la tala de millones de árboles para nuevas inundaciones: “Pedro Sánchez es generoso con Marruecos y Portugal, pero penaliza a los agricultores valencianos y españoles”.
El acuerdo con Marruecos contempla proyectos de desalinización, reutilización de aguas y trasvases entre cuencas, con financiación española, en un contexto en el que el debate sobre la gestión del agua y la protección de los recursos hídricos en España se intensifica ante la sequía y el cambio climático.