TREN DE CÓRDOBA
Las redes sociales se llenan de mensajes para encontrar a Boro, el perro de Ana, una de las víctimas del accidente de Adamuz
El animal, que viajaba con una de las víctimas, se perdió durante la evacuación y podría estar escondido y desorientado en la zona del siniestro.

Boro, el perro desaparecido en el descarrilamiento del tren Iryo.
La tragedia del descarrilamiento del tren Iryo en Adamuz (Córdoba) ha dejado decenas de víctimas, familias rotas y escenas de profundo dolor. Entre ellas, la historia de Ana García, una de las pasajeras que viajaba en el vagón 7 junto a su hermana embarazada, Raquel, su cuñado Iván y su perro Boro, se ha convertido también en un llamamiento desesperado en redes sociales para localizar al animal, que desapareció tras el accidente.
Boro, un perro mestizo de schnauzer y perro de agua, de tamaño medio y pelaje marrón, viajaba con la familia como un miembro más. Durante las tareas de evacuación, en medio del caos, el ruido y el pánico, el animal salió corriendo y se perdió de vista. Según ha explicado un familiar, en ese momento perdió también su collar azul identificativo, lo que dificulta aún más su localización.
Desde entonces, asociaciones animalistas, perfiles solidarios y cientos de usuarios han difundido su fotografía y los datos de contacto para tratar de dar con él. La familia insiste en que es un perro muy asustadizo, que probablemente huya si alguien intenta acercarse. Por ello, piden no perseguirlo y avisar de inmediato a los servicios de emergencia o a los teléfonos facilitados si alguien lo ve por la zona.
Ana, profesora en un colegio de la sierra de Madrid, ha relatado cómo viajaban distribuidos en el vagón. Raquel ocupaba un asiento en el lado izquierdo, el más afectado por el impacto, junto al perro, mientras que ella e Iván se encontraban unas filas más adelante, en el lado derecho. El golpe fue devastador. Segundos después del descarrilamiento, otro convoy colisionó contra los vagones, provocando una de las peores catástrofes ferroviarias registradas en España.
La situación de Raquel sigue siendo crítica. Permanece ingresada en la UCI con una fractura vertebral y un traumatismo craneoencefálico severo. Está sedada e intubada, mientras los médicos vigilan la evolución neurológica. En cuanto al embarazo, la familia solo ha podido confirmar, por el momento, que el corazón del bebé continúa latiendo, una pequeña esperanza en medio del drama.
Tras recibir el alta, Ana y su padre, Alberto García, se han volcado en la búsqueda de Boro, recorriendo las inmediaciones del lugar del siniestro y difundiendo su caso en medios y redes. “También es familia”, ha repetido Ana entre lágrimas, subrayando que el perro podría estar escondido, desorientado y sin atreverse a salir por el miedo.
El balance provisional del accidente asciende a 39 fallecidos y más de un centenar de heridos, decenas de ellos hospitalizados, varios en estado muy grave. Mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas del siniestro, la historia de Boro se ha convertido en un símbolo más del impacto humano y emocional de la tragedia, y en una llamada urgente a la solidaridad para que este perro pueda volver con los suyos.
Desde Pacma recomiendan que, en caso de localizarlo, no se intente correr tras él, ya que el miedo podría hacer que se alejara aún más. Aconsejan observarlo desde la distancia, intentar atraerlo con comida o grabar su ubicación y avisar de inmediato a los servicios de emergencia o a los teléfonos habilitados: 606 14 13 79, 691 19 79 73 y el 112.