El conseller de Sanidad se planta ante las "calumnias" de Diana Morant y la llevará ante los tribunales
Marciano Gómez acepta la crítica política por parte de la oposición, pero ve "inadmisible" que la secretaria general del PSPV-PSOE le acuse, sin pruebas, de estar lucrándose con la sanidad privada.

El conseller de Sanidad, Marciano Gómez y la ministra de Ciencia, Diana Morant
La guerra y el cruce de declaraciones políticas entre el Consell y el PSPV ha cruzado una línea roja que puede llevar a la líder de la oposición los tribunales. Sin ir más lejos, el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha anunciado este miércoles que emprenderá acciones legales por atentado contra el honor, calumnias e injurias contra la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV, Diana Morant, tras acusarle públicamente de lucrarse con la privatización de la sanidad pública en la Comunitat Valenciana.
Las declaraciones de Morant, dirigidas también contra el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, incluyen afirmaciones de extrema gravedad al sostener que el jefe del Consell “mantiene a un conseller que se está lucrando con la privatización” y que Gómez “aparece siempre detrás de todo lo que tiene que ver con Ribera Salud”, sin aportar prueba alguna de dichas acusaciones. "Si tiene alguna prueba de lo que está diciendo, que vaya al juzgado. Como no la tiene, voy a ir yo", ha espetado el conseller al conocer las palabras vertidas por Diana Morant contra su persona.
La dirigente socialista fue más allá al asegurar que mientras “se recorta en sanidad pública se duplica la inversión en sanidad privada” y llegó a denunciar supuestas prácticas como la reutilización de material sanitario de un solo uso en algunos hospitales. Un discurso que el propio conseller ha calificado de mentira y difamación deliberada.
Desde la Conselleria de Sanidad, Gómez ha sido tajante: acepta la crítica política, pero considera “inadmisible que una ministra del Gobierno mienta y difame sin ningún tipo de pudor ni consecuencias”. El conseller atribuye estas declaraciones a la desesperación política de Morant y cuestiona su papel como ministra. Frente a las acusaciones, Gómez ha reprochado a la dirigente socialista que no cumpla con responsabilidades clave de su cargo, como apoyar la sede valenciana de terapias avanzadas, garantizar financiación pública suficiente para la investigación contra el cáncer o ejercer un control efectivo sobre organismos estatales como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.
“Lo que esperamos los valencianos de una ministra es que ejerza como tal, no que actúe como candidata”, ha señalado, acusándola de utilizar un discurso de confrontación sin base factual.
El conseller ha lamentado además que estas acusaciones se produjeran en el Día Mundial contra el Cáncer, coincidiendo con una reunión de Morant con asociaciones oncológicas. A su juicio, “lo único que vino a ofrecer a los enfermos oncológicos valencianos fue el insulto y la calumnia”, un comportamiento que ha calificado de especialmente ofensivo por el contexto en el que se produjo.
Mientras, Morant se ha comprometido a aumentar la inversión contra el cáncer de mama y acusaba al Consell de haber dejado sin llamar a 90.000 mujeres para el cribado el pasado año, la respuesta del responsable de Sanidad ha sido clara: la polémica deja de ser política y pasa a los tribunales.