El cantante de Seguridad Social dice basta a la "moda" woke en la música: "nos la estamos cogiendo con papel de fumar"
José Manuel Casañ reconoce orgulloso que "el 20%" de sus canciones "son delito". Cree que "nos estamos pasando" con el buenismo o la cultura de la cancelación y reivindica mantener "la ironía"

José Manuel Casañ, cantante de Seguridad Social
El cantante de Seguridad Social, José Manuel Casañ, que ha marcado historia en la música valenciana y sigue muy presente con canciones como 'Chiquilla', 'Salta' o 'a tontas y a locas' da un golpe sobre la mesa y dice basta a la "moda" woke del buenismo en las letras musicales.
El artista recibió esta semana el premio Mercado de Colón y, tras la gala, conversó con ESdiario sobre la denominada cultura de la cancelación. Casañ reconoce haber hablado sobre este asunto con otros compañeros del gremio como con Julián, de Siniestro Total. "El 80% de las canciones de Siniestro Total de aquella época es delito" mientras que él cifra en "un 20%" las canciones de Seguridad Social que "son delito".
"Lo que no se puede es juzgar la historia con el pensamiento del presente", ha argumentado en declaraciones a este periódico, distinguiendo la evolución de "la moral" y la "educación". Critica que "estamos llegando a unos momentos donde nos la cogemos con papel de fumar. Nos estamos pasando". Identifica que el "problema" es la pérdida de la ironía: "En estos últimos tiempos hemos perdido la ironía", lamenta. Pone como ejemplo la canción 'Mata a un jubilado no es pecado, mata a un jubilado con la garantía del Estado'.
Pese a ello, afirma con orgullo que "nosotros siempre hemos sido políticamente muy incorrectos y seguiremos siéndolo". "No me arrepiento de lo que hay", ha subrayado reivindicando que "hay que ser irónico".