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El deseo de Jordi Sabaté que cumplirá María José Catalá: venir a las Fallas de Valencia a ver una mascletà

El activista por los derechos de las personas con ELA muestra su interés por disfrutar de la pólvora en la plaza del Ayuntamiento y la alcaldesa recoge el guante: "Estás más que invitado"

Jordi Sabaté Pons y María José Catalá

Jordi Sabaté Pons y María José Catalá

Enrique Martínez Olmos

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Hay deseos que no son caprichos, son latidos y son ganas de sentir que la vida todavía retumba. El del conocido activista por los derechos de las personas con ELA, Jordi Sabaté Pons, no era un viaje cualquiera: era ir a Valencia en Fallas, a la plaza del Ayuntamiento y sentir como retumba y huele la pólvora de una mascletà, deseo que recogió la alcaldesa de Valencia, María José Catalá.

“Estoy pensando en ir a las Fallas de Valencia. Nunca he ido y quiero llorar de emoción ya que soy un amante de la pirotecnia”, escribió Jordi Sabaté. Y añadió, con la crudeza de quien convive con una ELA severa, la pregunta esencial: si habría algún sitio adaptado para poder ver una mascletà con su discapacidad.

La respuesta no tardó en llegar. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, le contestó con una frase sencilla y enorme a la vez: “Querido Jordi Sabaté, estás más que invitado. Disfrutarás de la pirotecnia como nunca y a mí, personalmente, me encantará conocerte”. Fue una invitación personal a las Fallas. Un puente tendido desde el despacho a la plaza. Jordi respondió con la gratitud de quien sabe que no siempre es fácil abrirse camino cuando el cuerpo pone límites: “¡Mil gracias, alcaldesa! De corazón te lo digo”.

No hay que olvidar que, más allá de la invitación de María José Catalá, el Ayuntamiento de Valencia reserva una zona específica para personas con discapacidad en la mascletà. Basta con solicitarlo por correo para que cualquier persona con discapacidad pueda disfrutar de la pólvora en condiciones adecuadas y seguras. Porque las Fallas y la fiesta no excluye. Jordi Sabaté quiere sentir el estruendo de una mascletà y Valencia quiere que lo haga en primera fila. Y cuando la pólvora comience a rugir en la Plaza del Ayuntamiento, no sólo estallarán petardos. Estallará también algo más profundo: la certeza de que, a veces, un deseo compartido puede más que cualquier limitación.

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