ESdiario
Jaime Navarro

Al fin Macron nos pide perdón

"A todos los indudables "avances en derechos" del gobierno de coalición progresista hemos de unir y como exitoso colofón que al fin Macron nos suplicó perdón, por todos los excesos y abusos de monsieur Napoleón".

El presidente francés Emmanuel Macron

El presidente francés Emmanuel MacronGTRES

Creado:

Actualizado:

¡Que ya era hora, collons! Que desde que "El Palleter" va a pasar a mejor vida, que desde cuando entonces Daoiz y Velarde y tantos héroes anónimos que inmortalizara Goya aquel infausto 2 de mayo. Sin olvidar al Héroe Romeu, que en nuestras tierras trajo de cabeza a las tropas de Bonaparte. Hasta que fue traicionado, prendido y ahorcado. Como tantos y tantas, otros y otras, hoy ya sin nombres ni apellidos conocidos. No, como desde luego, la gloriosa Agustina de Aragón.

Que sufrieron primero la violenta invasión de las tropas del corso, después la guerra, la represión, las violaciones, las torturas, la destrucción y masacres, y la total miseria en que nos dejó sumidos. Y hace de todo esto, apenas un poco más de 200 años.

Porque, hoy como ayer, sabemos que los franceses no vinieron a fundar iglesias, ni colegios, ni hospitales, ni universidades.

Ni por supuesto vinieron a darse un garbeo militar desde los Pirineos, para acabar con nuestras nefandas costumbres de sacrificar humanos -y además, vuelta y vuelta, merendárnoslos-. Que ya hacían, seguramente milenios, que entre nosotros, tales exquisiteces no estaban en boga.

Tampoco nos trajeron la ganadería. Ni la rueda. Ni siquiera el zapateado ni el barroco. Ni les hizo falta regalarnos las primeras gramáticas de nuestras lenguas. No enseñaban tampoco la griega filosofía. Ni, por asomo, trajeron los toros, el vino, ni el derecho romano.

Pero al fin, la árdua, discreta, persistente y callada labor diplomática de nuestro providencial gobierno de coalición progresista, ha dado con uno de sus más ansiados frutos, que se une a sus otros indiscutibles logros: la pandemia y su provechoso confinamiento, el ya resuelto volcán de La Palma, la suelta de manadas pederastas y violadores, la inflación y la corrupción galopantes (sin duda franquistas y putinescas maldiciones); la epidemia de machirulos políticos y abusos sexuales, la riada más genocida, los macroincendios y el caos mortal y ferroviario (consecuencias inevitables, obviamente, de la "emergenciaclimática...!").

(Ah... y sin olvidar el inédito apagón ibérico, con la ya consuetudinaria y entrañable cita previa)

A todos estos indudables avances en derechos: transformadores, transversales, inclusivos, sociales, progresistas, ciudadanos... hemos de unir y como exitoso colofón final de nuestro simpar ejecutivo, que al alba y con viento de levante, de gala, y desde El Eliseo, y francamente sincero y compungido, al fin Macron, nos suplicó perdón, por todos los excesos y abusos de monsieur Napoleón.

Deo Gratia.

tracking