El ingeniero valenciano clave en la histórica expedición lunar Artemis II preparado para guiar a la nave y "resolver crisis"
La comunidad científica española está representada por Eduardo García Llama, ingeniero valenciano que es el responsable de sistemas de guiado y control desde el centro de misión en Houston

Artemis II
La NASA ha logrado con éxito el lanzamiento de la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy (Florida), enviando a cuatro astronautas en un viaje de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna, en el primer vuelo tripulado lunar desde hace más de 50 años. Una misión histórica en la que participa un valenciano con un papel clave en los controles de navegación.
La comunidad científica española está representada por Eduardo García Llama, ingeniero valenciano que es el responsable de sistemas de guiado y control desde el centro de misión en Houston. Desde la comunidad valenciana, familiares y colegas de García Llama han expresado su orgullo por la contribución española a un proyecto que marca un nuevo capítulo en la exploración espacial y acerca de nuevo a la humanidad a la superficie lunar.
Justo antes del lanzamiento, García Llama ha explicado que su función es anticiparse y gestionar situaciones imprevistas a lo largo de la misión: “En Houston hay dos equipos. El nuestro tiene como función principal resolver crisis”, ha declarado en OndaCero. Su intervención en los preparativos de Artemis II ha sido destacada por expertos, subrayando que el trabajo de control y respuesta rápida a posibles anomalías es clave en fases delicadas como la separación de la nave o la trayectoria hacia la Luna.
El lanzamiento, que se ha producido a las 00:35 (hora española). La misión ha superado los momentos más tensos del despegue, con el cohete Space Launch System (SLS) funcionando correctamente y colocando la cápsula Orion en la órbita prevista alrededor de la Tierra antes de iniciar el tramo lunar.
Hasta el momento, tras las primeras horas de misión, la NASA ha informado que las comunicaciones y los sistemas a bordo siguen operando con normalidad, y la única complicación se limitaría a un problema con el baño de la nave.