El plan perfecto de Semana Santa en Alpuente: De los dinosarios a la mazmorra secreta
¿Por qué Alpuente está reconocido como uno de los pueblos más bonitos de España?

Alpuente
Alpuente se posiciona como uno de los destinos más completos para una escapada de Semana Santa en la Comunidad Valenciana: historia medieval, naturaleza y un sorprendente viaje al pasado de los dinosaurios. Este municipio de la Serranía, antigua capital de una taifa islámica y con un casco histórico perfectamente conservado, está considerado uno de los pueblos más bonitos de España.
1. La antigua sede histórica del poder: la Aljama y Torre Alham
El actual ayuntamiento se ubica en la antigua aljama árabe, un edificio histórico de enorme valor. Este espacio llegó a acoger las Cortes del Reino de Valencia en la Edad Media y conserva elementos como el salón plenario, el torreón defensivo e incluso antiguas mazmorras subterráneas, lo que lo convierte en uno de los rincones más singulares del municipio
2. Museo Etnológico de Alpuente
Ubicado en un antiguo horno medieval, este museo permite descubrir cómo era la vida tradicional en la comarca. Alberga más de 500 piezas entre herramientas agrícolas, utensilios domésticos, textiles, cerámica o instrumentos musicales, ofreciendo una visión completa de la cultura popular y la memoria rural de la zona
3. Museo Paleontológico de Alpuente (MUPAL)
Una de las grandes joyas del destino. Este museo, situado en la antigua ermita de Santa Bárbara, expone fósiles originales encontrados en la zona, incluyendo restos de dinosaurios saurópodos, estegosaurios o terópodos. La visita permite entender cómo era la vida hace más de 100 millones de años y conocer el trabajo de los paleontólogos
4. Yacimientos de huellas y restos de dinosaurios
Alpuente es un referente paleontológico en la Comunitat Valenciana. Destacan dos enclaves visitables: El yacimiento de huellas de Corcolilla, con icnitas de dinosaurios carnívoros y herbívoros. Y el yacimiento de Cañada París II, con restos fósiles de gran valor científico. Ambos forman parte de un conjunto de yacimientos declarados Bien de Interés Cultural, que permiten ver in situ las huellas de estos animales prehistóricos