"Un grave golpe al Estado de derecho": La Fundación Broseta enciende las alarmas tras la concesión de semilibertad al etarra Jon Bienzobas
La entidad denuncia que el tercer grado otorgado al etarra supone también "un grave golpe para la dignidad de las víctimas del terrorismo"

El etarra Jon Bienzobas Arretxe
La Fundación Profesor Manuel Broseta ha emitido un duro comunicado en el que expresa su "firme rechazo a la concesión del tercer grado penitenciario a Jon Bienzobas Arretxe". La entidad considera que esta decisión, que permite al etarra acceder a la semilibertad, "supone un grave golpe para la dignidad de las víctimas del terrorismo y para la confianza en el Estado de Derecho".
En su escrito, la Fundación subraya que resulta "especialmente preocupante" que estos beneficios se otorguen "sin evidencias claras de arrepentimiento, colaboración con la justicia y desvinculación efectiva" de la organización terrorista.
Esta progresión de grado se produce en un año en el que la política penitenciaria en el País Vasco ha acelerado el número de excarcelaciones. En lo que va de 2026, ya son más de 50 los presos de ETA que se encuentran clasificados en tercer grado. De hecho, aproximadamente el 66% de la población reclusa de la banda cumple actualmente su condena en regímenes de semilibertad o mediante control telemático en sus domicilios, una tendencia que ha generado una fuerte controversia jurídica y política.
El beneficiario de esta última medida, Jon Bienzobas Arretxe, alias "Karaka", fue el autor de uno de los crímenes más conmocionantes de la banda. El 14 de febrero de 1996, Bienzobas entró en el despacho de Francisco Tomás y Valiente en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. Mientras el que fuera presidente del Tribunal Constitucional mantenía una conversación telefónica, el etarra le disparó tres tiros a bocajarro, asesinándolo en el acto antes de huir mezclándose entre los estudiantes del campus.
Ante la gravedad de estos hechos, la Fundación Broseta insiste en que cualquier beneficio debe estar "plenamente justificado y alineado con la memoria, la dignidad y la justicia", recordando que la propia Fiscalía ha mostrado su oposición en casos recientes, como el de la terrorista "Anboto", debido a la falta de requisitos reales para la reinserción.