investigación dana
La meteoróloga de À Punt asegura ante la jueza de la dana que a las 15:00h del 29-O ya había fallecidos
Victoria Roselló, quien ha testificado en calidad de perito, ha asegurado que cinco días antes de la tragedia se predijo por parte de los servicios de meteorología de la televisión pública valenciana, que la situación iba a ser especialmente complicada al caer la cantidad que suele caer en un año en las cuencas de los ríos y que esa agua debía de bajar al mar.

(Foto de ARCHIVO) Vehículo de À Punt cubriendo la dana
La jefa de Meteorología de À Punt, Victoria Roselló, ha afirmado ante la jueza que investiga la gestión de la dana que la gravedad del episodio de aquel fatídico 29 de octubre se conocía con varios días de antelación y que, el mismo día de la tragedia, a las 15:00h, ella ya sabía que había fallecidos pese a que no se comunicaron estas muertes hasta bien entrada la madrugada. Durante su declaración como perito en el juzgado de Catarroja, Roselló ha defendido que los modelos meteorológicos ya apuntaban cinco días antes a un escenario extremadamente adverso en la provincia de Valencia, con lluvias torrenciales concentradas en las cuencas de los ríos.
Según ha explicado, la predicción no era genérica, sino bastante precisa en cuanto a ubicación y magnitud. Los servicios meteorológicos de la televisión pública valenciana llegaron a prever que en pocas horas podía caer una cantidad de agua equivalente a la de todo un año. Esa información permitió a la cadena anticipar una cobertura especial del temporal desde días antes, al tiempo que se monitorizaba en tiempo real la evolución de las precipitaciones mediante herramientas avanzadas y datos compartidos por redes meteorológicas.
Ya desde primera hora del 29 de octubre, la situación comenzó a confirmarse. A las seis de la mañana se registraban lluvias de intensidad torrencial y, poco después, la Agencia Estatal de Meteorología activaba el aviso rojo por riesgo extremo. A lo largo del día, À Punt fue lanzando advertencias sobre el peligro de desbordamientos, especialmente en barrancos y cauces habitualmente secos. Aunque en algunas zonas costeras no llovía, se alertaba del riesgo por el agua acumulada en el interior.
La evolución fue especialmente preocupante en comarcas como la Ribera Alta o Utiel-Requena, donde se registraron precipitaciones sin precedentes, superiores incluso a episodios históricos como la pantanada de Tous.
Uno de los momentos clave de la declaración ha sido cuando Roselló ha asegurado que, a las tres de la tarde, ya tenía conocimiento de víctimas mortales. Para entonces, la situación ya era, en sus palabras, “crítica”, y se insistía en mensajes de autoprotección dirigidos a la población. "A las 15.30 horas —ha añadido— la situación era crítica en Utiel, no solo por la desaparición de un camionero por la mañana. Había rescates en tejados". "El alcalde de Utiel contaba que nadie le había avisado y que hacía rescates con medios locales y nos preguntaba a nosotros si sabíamos la evolución", ha señalado.
Minutos después, nuevos focos de lluvias intensas agravaron todavía más el escenario, especialmente en puntos como la rambla del Poyo, donde el caudal creció de forma exponencial hasta colapsar los sistemas de medición. La meteoróloga ha mostrado su sorpresa por la supuesta falta de reacción de los servicios de emergencias ante datos que, según ha defendido, eran públicos y accesibles en tiempo real.
"Es inconcebible esa cifra de muertos. Disponemos de las herramientas para avisar a la población. Desde Tous tenemos herramientas y redes de información. Con horas de antelación podemos saber qué iba a pasar, que iba a haber lluvias que iban a afectar a la población de una forma muy grave. No se nos pidió desde Emergencias que informáramos a la población. Es difícil creer", ha asegurado.
En este sentido, ha lamentado que el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) no se activara hasta bien entrada la tarde, cuando la situación ya era crítica y existían víctimas. Durante su intervención, ha sido contundente al afirmar que, con una mejor gestión de la información disponible, se podrían haber evitado algunas muertes. Entre otras medidas, ha señalado la importancia de haber enviado alertas claras a la población, recomendando, por ejemplo, refugiarse en plantas altas y evitar desplazamientos innecesarios.
Ejemplo positivo de Utiel
Roselló también ha destacado el papel del alcalde de Utiel, al que ha atribuido una actuación clave basada en su conocimiento del terreno. Según ha explicado, la rápida reacción a nivel local permitió salvar vidas en un contexto de extrema gravedad, en el que incluso se estaban realizando rescates en tejados desde primeras horas de la tarde: "vio que había una catástrofe sin precedentes. Desde la televisión yo rogaba que no salieran de casa las personas porque lo peor estaba por llegar".