Pasos hacia la democracia en Cuba: la agenda mínima del Consejo para la Transición Democrática
La estrategia propuesta arranca de una movilización a todos los ciudadanos para partir de una Agenda Mínima

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Mientras se siguen desarrollando conversaciones entre dirigentes del régimen castrista y miembros de la administración presidencial de Estados Unidos, ya se está trabajando en la construcción de Cuba democrática y libre que desean todos los cubanos.
Esta ha sido la posición defendida por el Consejo para la Transición Democrática en Cuba, CTDC que ha lanzado, en La Habana, el pasado 20 de abril, la Carta titulada “Por un nuevo comienzo”, en la que se contiene el conjunto de las estrategias y acciones para lograr una transición a la democracia, pacífica e inclusiva, que dé voz a toda la gente, que incluya a todos los cubanos en el proceso.
Este documento ha recibido una amplia difusión interna, con las dificultades que existen para ello dentro de la Isla, y también internacional, dirigido sobre todo a los representantes políticos de la diáspora cubana en Estados Unidos, empresarios cubanoamericanos y organizaciones del exilio radicadas en todos los países del mundo.
El Consejo para la Transición Democrática es una agrupación de partidos y organizaciones del espectro democrático unidas para construir una alternativa democrática y plural en Cuba. En sus filas conviven socialdemócratas, liberales, democristianos y el resto de las organizaciones políticas cubanas comprometidas con el objetivo del cambio democrático. Su constitución se formalizó en el exilio de Madrid, al no ser posible su realización en Cuba, pero su presidente actual, Manuel Cuesta Morúa vive en Cuba y trabaja en el proyecto con las limitaciones que impone el régimen comunista.
Con esta iniciativa, el Consejo para la Transición Democrática quiere presentar un proyecto para la transición que no se trata de una estrategia de ruptura, ni mucho menos aspira a destruir las instituciones existentes, ni demoler el presente, donde solo ganan los nuevos vencedores.
En el Consejo existe un acuerdo de que no puede haber una transición exitosa que empiece de cero. Por ello, la estrategia de transición propuesta arranca de una movilización a todos los ciudadanos para partir de una Agenda Mínima, teniendo en cuenta que la pregunta a responder en cualquier proceso de transición democrática es cómo llegar a lo que se tiene que cambiar.
El Consejo entiende que la transición es una travesía democrática hacia el puerto de la democracia. Constituye, en primer lugar, una propuesta de cambio, y después una propuesta de gobierno. Por eso, el Consejo entiende que antes que la competencia por el poder, se necesita un nuevo marco democrático que dé poder a la gente.
La pregunta entonces surge: ¿Cómo activar el proceso de transición? La propuesta del Consejo es por medio de la Acción Constitucional Ciudadana.
Y entonces, ¿Cuál es el marco de la Acción Constitucional Ciudadana?
En esencia, los derechos fundamentales constitucionalizados (libertades de movimiento, de expresión, de prensa, de reunión, manifestación y asociación), recogidos en los artículos 52, 54, 55 y 56 de la Constitución cubana, y los derechos de acción política ciudadana reconocidos en los artículos 164, inciso k (iniciativa legislativa); 227, inciso f, (reforma constitucional), entre otros, de dicha Constitución, y en la Ley 131 (certificación electoral), imprescindible para validar legalmente el derecho ciudadano a la propuesta.
Teniendo en cuenta este esquema, el Consejo formula una Agenda Mínima “Por un nuevo comienzo” con la que invita a todos los cubanos y está constituida por los siguientes puntos:
1. Propuesta de Ley de Amnistía y Despenalización del Disenso.
2. Mi Certificación Electoral: solicitud y obtención de la Certificación Acreditativa de la Condición de Elector, para validar las propuestas ciudadanas.
3. Proyecto de economía ciudadana, una propuesta de ley de garantías básicas para gente olvidada, de proyectos emergentes para sectores excluidos, y de derechos sindicales.
4. Impulso a las Asambleas Ciudadanas, espacios libres para el diálogo ciudadano.
5. Propuesta de Ley de Garantías de los Derechos Fundamentales Constitucionalizados.
6. Reforma del artículo 5 de la Constitución, el que impone un partido único.
7. Estrategia global contra la violencia (por medio del Proyecto Shanti).
8. Plataforma Cívica: para promover la conversación pública y nacional entre la diversidad de sectores de la sociedad civil.
9. Promoción de los derechos de la diáspora cubana dentro de Cuba.
10. Mesa de Diálogo Sociedad Civil-Comunidad Internacional: para establecer un espacio permanente de diálogo entre gobiernos e instituciones internacionales con la sociedad civil independiente cubana.
Esta es la propuesta, un primer paso, del Consejo para llegar a la Cuba que queremos, y que depende de los ciudadanos, y solo de los cubanos, asumiendo que la democracia no se otorga, se construye por los ciudadanos.