Sonrisas, risas y carcajadas

Víctor de Aldama
Buenos días, feliz fin de semana, primero de Mayo. La Primavera se nos empieza a mostrar en todo su esplendor y esta zona levantina empieza a avisar de que llegarán los primeros “calores”.
Mayo empezó como siempre, con las manifestaciones reivindicativas de los derechos del trabajador. Quisieron darle voz al proletariado, los principales sindicatos, en Málaga. Me inclino a pensar que así terminaban pronto y tomaban un poquito de “pescaito” que, sin duda, es lo más apetecible en aquellos lugares.
En los distintos puntos de la geografía española se levantaron voces de famosos, cuyas cuentas corrientes están muy por encima de la mía, hablando del horror que supondría que la Derecha del PP y VOX llegaran al poder. Después de eso, fueron a comer a uno de esos restaurantes que yo no me puedo permitir y terminaron recogidos en sus chalets de más de un millón de euros. Qué bonito es manifestarse contra el capitalismo, desde el capitalismo, cuando eres un capitalista.
En este punto de la semana tuve sonrisas socarronas.
Otro momento de la semana lo protagonizaron “los tres tenores”, Koldo, Ábalos y Aldama. Van cantando, cada uno el “aria” que le aconseja su abogado defensor. Va quedando claro que presuntamente… y digo presuntamente, el exministro Ávalos fue un sinvergüenza, corrupto, que corrompió al propio Gobierno, porque formaba parte de él. Que Koldo era un “lacayo” al servicio de quienes lo habían colocado ahí, procurando toda suerte de bienes y servicios y, Aldama fue el instrumento empresarial que quiso llevarse gran parte del beneficio.
Paralelamente, la esposa del Presidente, ponía una denuncia porque Vito Quiles la asaltaba a preguntas en mitad de la calle. Cosa que sólo se puede hacer si el entrevistado es de Derechas, si es de izquierdas hay que respetarlo en su intimidad. Digo esto pensando que presuntamente, sólo presuntamente, Dña. Begoña ha intimado con la delincuencia, por eso no se le puede molestar, porque es algo íntimo, que forma parte de su intimidad.
En este punto de la semana empezaron mis risas.
Finalmente, y para gozo de mis oídos, he escuchado a la que fuera la mujer más importante y con más poder de la democracia, la Señora Montero, ahora candidata a la Presidencia de Andalucía, decir que va a prohibir las listas de espera en los médicos de familia y especialistas, por ley. Hubo aplausos, personal enfervorecido, pájaros revoloteando, perros ladrando y hasta cayeron aceitunas sevillanas del cielo, como si del maná se tratara. Desde mi casa empecé a gritar: “Pase de oro, pase de oro”. Los que ven los programas de “talentos”, saben a lo que me refiero.
Por qué a nadie se le había ocurrido esto, si hay un problema, se dicta una ley que prohíba que el problema exista y ya está. Es una genialidad. Es de una mentalidad superior. Me di cuenta de que los políticos son unos aficionados comparados con esta señora. La prohibición por ley de que haya un problema no se me había ocurrido antes. Sólo encontré un parangón a esto, en nuestra historia reciente y se lo contaré a ustedes. En cierta ocasión Franco visitó una ciudad española y dijo: “Que no haya un español que se acueste sin cenar”. Al fondo se oyó la voz de un lugareño que dijo: “Excelencia, yo no he cenado”. A esto Franco respondió: “Pues no te acuestes”. Y asunto resuelto.
La una y el otro, igual de ocurrentes.
¿Ustedes se imaginan que mañana aparece una ley que diga que está totalmente prohibido que los agricultores tengan problemas económicos al negociar la venta de sus cosechas?
Pues igual de efectivo que prohibir por ley lo de las listas de espera. No se trata de prohibir cosas, se trata de dotar de recursos. Pero ella, que hizo lo contrario cuando estaba en el gobierno andaluz, quitó recursos a la sanidad, hoy ha decidido traer una “pócima mágica”.
Aquí ya me llegaron las carcajadas.
Y entre sonrisas, risas y carcajadas, preparé el acto más importante, para mí, de este fin de semana, la boda de mi hijo. En ella sólo tenía que decir unas palabras y saben ustedes que eso me supone cierta contención, porque me salen muchas, sobre todo cuando he pasado la vida con mis hijos y puedo contar, como todos los padres, de todo. Sobre todo, de todo lo que he aprendido de ellos.
Las bodas han cambiado. Mis padres se casaron por la mañana temprano e invitaron a un chocolate. Igual pasó con mis suegros. Mi esposa y yo tuvimos algo más y organizado por mi suegra, con asistencia de señores a los que no conocíamos. Era más un acto social de los padres que de los contrayentes. Y ahora es un acto de los contrayentes, que lo preparan todo, lo hacen todo y los padres vamos como invitados. Este formato es más lógico y me gusta más.
Como tuve que encontrar las palabras oportunas y no aburrir, me centré en hablar del AMOR. Contuve mi emoción todo lo que pude e intenté transmitir que el AMOR es le pegamento que todo lo une.
Disfruten del fin de semana. Amen todo lo que puedan. Celebren cada minuto y den gracias a Dios, si son creyentes.