Tres días para la PAU: lo que tu hijo necesita este finde no son apuntes
Los nervios de estos días también se contagian en casa: así puedes ayudar sin agobiar
Aalumnos realizando la Prueba de Acceso a la Universidad.
Llevo años trabajando con familias y con adolescentes, y hay algo que veo repetirse cada junio: el fin de semana antes de la PAU se vive con más nervios de los necesarios. Y la buena noticia es que estos tres días sí están en vuestra mano.
No para estudiar más, sino para llegar al martes descansados y con la cabeza despejada. A las familias os digo: vuestro hijo no necesita que le preguntéis cada media hora si lleva todo preparado.
Necesita una casa tranquila, una cena normal y saber que confiáis en él para dar este paso. Porque la PAU es eso: el primer reto serio que afronta solo, y vuestra serenidad le acompaña dentro del aula.
La presión añadida no suma puntos; resta concentración.
Y a vosotros, los que os jugáis el martes esos exámenes: repasad lo justo, sin abrir temas nuevos. Dormid. Salid a andar. Y dejad preparado desde la noche anterior lo imprescindible: el DNI, varios bolígrafos, una botella de agua, algún caramelo por si aparecen los nervios o un mareo y un pequeño tentempié para reponer entre exámenes.
Y recordad una cosa que pocas veces se dice en voz alta: la PAU es importante, pero no define quiénes sois ni todo lo que vais a ser. Y si algo no sale como esperabais, unas semanas después hay una segunda convocatoria para subir nota o para volver a intentarlo.
En la Comunitat Valenciana esta cita llega, además, en un momento singular: estamos en plena huelga indefinida de la educación pública. Pero que eso no os quite el sueño. Las pruebas se celebrarán con total normalidad, en sus fechas y en sus sedes, porque están garantizadas.
Así que centrémonos en lo que de verdad importa estos días: descansar, confiar y acompañar. Mucho ánimo. Os va a salir bien.