Catalá considere indispensable que, para que la Ofrenda en Fallas sea de tres días, el 16 de marzo deje de ser lectivo
La alcaldesa de València abre la puerta a la mayor reforma del calendario fallero en décadas, aunque advierte que todo está supeditado a un acuerdo con Educación. Compromís ya avisa de que alargar las Fallas puede ser "contraproducente".

La Virgen de los Desamparados durante la ofrenda floral de las Fallas 2024 a la Virgen de los Desamparados de Valencia
Las Fallas de 2027 podrían ser distintas a todo lo conocido hasta ahora. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha abierto este martes la puerta a dos cambios de calado en la organización de la fiesta: un tercer día de Ofrenda el 16 de marzo y el adelanto de la plantà al día 14. Pero hay un obstáculo previo que no está en su mano resolver: que el 16 de marzo deje de ser día lectivo en los colegios valencianos. "Lo primero que tenemos que saber, antes de poder analizar si esto es viable o no, es si el 16 puede o no puede ser lectivo", ha subrayado la alcaldesa en declaraciones a los medios tras un acto en la ciudad. Catalá ha confirmado que ya trabajan con el Departamento de Educación para estudiar si el calendario escolar del próximo curso dejaría margen para declarar ese día no lectivo, aunque ha advertido que "todavía es muy prematuro" para saber si la propuesta saldrá adelante.
El razonamiento detrás del tercer día de Ofrenda tiene una lógica clara: distribuir el aluvión de falleras y falleros que cada año colapsa la Ofrenda a la Virgen en dos jornadas ha demostrado no ser suficiente, y ahí están las imágenes de las Falleras Mayores de Valencia entrando a la plaza de la Virgen a altas horas de la madrugada. Incorporar el 16 por la tarde permitiría, según Catalá, terminar cada noche "en torno a las 10" —frente a las madrugadas actuales—, liberar recursos policiales y mejorar la gestión de las aglomeraciones en verbenas y zonas de máxima afluencia.
Sobre el adelanto de la plantà al día 14, Catalá ha sido más cauta y ha remitido la decisión a la Asamblea de Presidentes de las comisiones falleras, además de a conversaciones con el gremio de artistas falleros y el sector económico. Ha recordado también que el objetivo de cara al próximo año es que no se instalen carpas antes del día 11 y que se regule mejor la convivencia entre vecinos y falleros, uno de los principales focos de tensión de las últimas ediciones.
La propuesta no ha tardado en encontrar críticas. Desde Compromís, el concejal Pere Fuset ha advertido de que alargar las Fallas "puede ser contraproducente" y ha recordado el colapso vivido en la última edición. "Las Fallas necesitan mejorar, no crecer", ha zanjado, antes de reclamar que cualquier cambio de este calado pase por una consulta a toda la base fallera bajo el principio de "un fallero o fallera, un voto", y no por decisiones unilaterales desde el Ayuntamiento.
Fuset ha reprochado además que el PP lleve meses sin convocar la mesa de diálogo que las asociaciones vecinales exigen para evaluar los problemas generados por la fiesta, y ha acusado a Catalá de atender con "ocurrencias" lo que requeriría un estudio técnico serio y participativo.