Camarero asegura ante la jueza de la dana que la emergencia la lideraba Salomé Pradas y que Mazón no le dio instrucciones
La vicepresidenta de la Generalitat accede a entregar a la causa los mensajes de WhatsApps del Consell aquella fatídica tarde y afirma recordar que en la reunión matinal de aquella mañana el gobierno valenciano abordó la situación meteorológica y se pidió a los distintos departamentos que permanecieran atentos a cualquier incidencia.

Susana Camarero
La investigación judicial sobre la gestión de la dana que el 29 de octubre de 2024 provocó 230 fallecidos en la provincia de Valencia ha sumado este miércoles una nueva declaración, en esta ocasión la de la vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero. La también consellera de Servicios Sociales aquella jornada ha reconocido ante la jueza que no sabía qué era el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) cuando fue convocada a una de sus reuniones y que, durante el tiempo que permaneció conectada, tuvo la impresión de que la situación en Utiel estaba controlada. Además, Camarero también ha asegurado que no habló con el expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, durante aquella tarde, por lo que no pudo recibir ninguna instrucción directa de él y que la persona que llevaba la voz cantante durante la emergencia fue la exconsellera de Justicia, responsable de Emergencias aquella jornada, imputada en la causa Salomé Pradas.
La dirigente autonómica ha comparecido como testigo ante el juzgado que investiga la respuesta institucional a la catástrofe, una causa en la que permanecen investigados la exconsellera Salomé Pradas y quien fuera su secretario autonómico, Emilio Argüeso. Durante su declaración, Camarero explicó que en aquellas fechas ocupaba también la cartera de Servicios Sociales y que su principal preocupación durante la jornada estuvo centrada en los centros residenciales y recursos dependientes de su departamento. Según relató, recibió una convocatoria para conectarse telemáticamente al Cecopi y participó durante algo menos de 40 minutos. Sin embargo, aseguró que no formaba parte de ese órgano de coordinación y que desconocía exactamente qué era.
La vicepresidenta afirmó que decidió incorporarse a la reunión para conocer de primera mano cómo podía afectar la emergencia a los centros bajo su responsabilidad y conocer la evolución de la situación. Uno de los aspectos más llamativos de su declaración fue la valoración que realizó sobre la información que recibió durante aquella conexión.
Camarero explicó que escuchó intervenciones relacionadas con la situación en Utiel, donde se informó de personas atrapadas en tejados y de la actuación de la Unidad Militar de Emergencias. Sin embargo, aseguró que la sensación que obtuvo en ese momento era que las administraciones estaban actuando y que la situación permanecía bajo control. También señaló que durante la reunión no percibió una situación de descoordinación ni una emergencia fuera de control, sino que observó que se estaban adoptando medidas para responder a los problemas que iban surgiendo.
Pradas responsable de la Emergencia
La vicepresidenta también afirmó que no mantuvo conversaciones con el entonces president de la Generalitat durante la tarde de la riada porque entendía que la gestión de la emergencia estaba siendo dirigida por la consellera competente en la materia.
Según su versión, no recibió instrucciones directas de Carlos Mazón ni mantuvo contacto con miembros de su entorno durante las horas críticas de la jornada. Sí recordó que durante la reunión matinal del Consell se abordó la previsión meteorológica y que se pidió a los distintos departamentos que permanecieran atentos a cualquier incidencia relacionada con sus respectivas competencias. Sí recordó que durante la reunión matinal del Consell se abordó la previsión meteorológica y que se pidió a los distintos departamentos que permanecieran atentos a cualquier incidencia relacionada con sus respectivas competencias.
Las informaciones preocupantes en residencias llegaron tras el ES-Alert
Otro de los bloques de su comparecencia se centró en la situación de las residencias de mayores, bajo su responsabilidad, el día de la emergencia. Camarero relató que fue después del envío del mensaje ES-Alert a la población cuando comenzaron a llegar informaciones preocupantes sobre algunos centros. Entre ellos destacó la residencia de Paiporta, una de las más afectadas por la riada.
La vicepresidenta explicó que contactó con responsables del centro aquella misma noche y que las primeras informaciones que recibió apuntaban a que los servicios de emergencia ya habían sido avisados. También defendió que el protocolo por lluvias remitido esa mañana desde su departamento no llegó a dicho centro debido a la ausencia de una dirección de correo operativo de contacto.
Asimismo, durante el interrogatorio, una de las acusaciones solicitó a Camarero que entregara voluntariamente los mensajes intercambiados en el grupo de WhatsApp en el que participaban los miembros del Consell y el president durante la jornada de la dana. Inicialmente la vicepresidenta mostró reticencias alegando que podía haber información que afectara a terceros. Sin embargo, tras una pausa en la declaración y después de consultar la posibilidad de hacerlo, terminó comunicando al juzgado su disposición a aportar esas conversaciones.
La posible incorporación de esos mensajes al procedimiento podría aportar nuevos detalles sobre las comunicaciones internas mantenidas por el Ejecutivo valenciano durante una de las jornadas más trágicas de la historia reciente de la Comunitat Valenciana.
"A toro pasado tenía que haber suspendido el acto"
En la parte final de su comparecencia, Camarero también fue preguntada por su asistencia a un acto público celebrado aquella tarde mientras avanzaba la emergencia, motivo por el cual solo estuvo conectada a la reunión del Cecopi, pese a no formar parte de este órgano, 40 minutos.
La vicepresidenta reconoció que, visto con perspectiva, probablemente debería haber cancelado esa cita. No obstante, explicó que antes de acudir consultó la conveniencia de suspenderla y que se le trasladó que había asistentes desplazados desde distintos puntos, motivo por el que finalmente decidió mantener su agenda.
La declaración de Camarero se suma así a una investigación que continúa analizando las decisiones adoptadas por las distintas administraciones durante las horas previas y posteriores a una dana que dejó 230 víctimas mortales y provocó una de las mayores tragedias registradas en la Comunitat Valenciana.