Ford planta cara a los ataques de Trump por sus acuerdos con compañías chinas
"Ford es el fabricante de automóviles más estadounidense. Producimos más vehículos en EE. UU. que cualquier otro" defiende la compañía tras ser acusada de ir "contra la seguridad nacional" de Estados Unidos

Ford Almussafes
Ford ha defendido que es el fabricante de automóviles "más estadounidense" frente a las acusaciones del Gobierno de Donald Trump de ir en contra de la "seguridad nacional" de Estados Unidos por sus acuerdos con compañías chinas, como el de España --en la planta valenciana de Almussafes-- con Geely Auto.
Así lo ha compartido en una comunicado emitido este miércoles que ha servido como respuesta al secretario de Transportes de Estados Unidos, Sean Duffy, al que ha acusado de compartir una carta con la intención "desacertada" de "acaparar titulares a costa de una empresa que ha hecho más por la industria manufacturera estadounidense que prácticamente cualquier otra en la historia del país".
"Ford es el fabricante de automóviles más estadounidense. Producimos más vehículos en EE. UU., empleamos a más trabajadores de manufactura por horas y exportamos más vehículos desde EE. UU. que cualquier otro fabricante", ha defendido la empresa.
Sobre los acuerdos concretos con marcas chinas, Ford ha explicado que la alianza con la empresa de baterías CATL es un contrato "limitado de servicios y licencia tecnológica" y que no se trata, por lo tanto, de una empresa conjunta o una operación de manufactura de propiedad extranjera.
"Ford es propietaria de la planta, controla la operación y emplea a la fuerza laboral. De hecho, la propia Casa Blanca elogió el proyecto de Ford en Marshall", ha señalado.
"Mientras nuestros rivales locales y competidores extranjeros dependen cada vez más de la importación de vehículos fabricados en Japón, México y Corea, Ford apuesta firmemente por Estados Unidos", ha reiterado la firma.
Ford y Geely
El proyecto entre Ford y Geely contempla fabricar cinco vehículos antes de que termine 2028. La planta continuará produciendo el Ford Kuga y mantiene prevista la llegada de un modelo de la familia Bronco. A ellos se sumarán tres vehículos vinculados a la colaboración entre las dos compañías.
El acuerdo afecta directamente a más de 4.000 trabajadores de Almussafes. Ford y Geely aseguraron durante su presentación que la actual plantilla seguirá siendo la base de la fábrica y que el aumento de la producción obligará a incorporar más mano de obra.
La presión de Washington introduce ahora un nuevo elemento en una alianza presentada por Ford como clave para recuperar la actividad de la factoría valenciana. Por el momento, la Administración Trump no ha anunciado medidas para bloquear el proyecto de Almussafes, pero sí ha dejado claro que quiere que Ford reduzca sus vínculos con compañías chinas y ha incluido expresamente el acuerdo con Geely entre las decisiones que cuestiona por motivos de seguridad nacional.