El drama del asentamiento de chabolas de Valencia: "Quiero comer en una casa, no en el suelo"
Cerca de 800 personas malviven en infraviviendas instaladas en el antiguo Circuito de Fórmula 1 de Valencia

Asentamiento de cabolas en el antiguo Circuito de Fórmula 1
Lo que comenzó como unas pocas decenas de chamizos se ha transformado en un gran asentamiento de 24 hectáreas con más de 400 infraviviendas donde malviven unas 800 personas. En el antiguo circuito de Fórmula 1 de Valencia, "cada día se hacen siete nuevas", relata uno de sus residentes sobre un enclave que no deja de crecer. Allí habitan extranjeros, españoles, "personas mayores con enfermedades y menores de edad", según las ONG's.
Entre los "escombros y la basura", las historias humanas reflejan la dureza de la crisis habitacional. Un refugiado del Sáhara Occidental explica que, aun cobrando "entre 800 y 1.000 euros, no puedo llegar a fin de mes".
Ainoa, de 42 años, percibe 700 euros de la renta mínima pero se ha visto obligada a terminar allí. Confiesa las barreras que sufre para encontrar empleo por su etnia gitana y lanza un desgarrador testimonio: "Quiero tener una oportunidad, un trabajo, para comer en un comedor de una casa y no en el suelo. Esto da pena".
Tensión con el vecindario y presión urbanística
La rápida expansión del poblado ha detonado un grave problema de convivencia. El vecindario denuncia públicamente episodios de insalubridad, robos, daños en sus vehículos e intrusiones en portales, lo que ha elevado la crispación en la zona.
Sin embargo, el asentamiento tiene los días contados, ya que sobre esos terrenos se desplegará el futuro PAI del Grao. Un rumor de desalojo inminente movilizó este jueves a varias ONG, así como a los representantes de la oposición Mónica Oltra (Compromís) y Borja Sanjuan (PSPV). Ambos acusaron al consistorio de intentar ejecutar un "desalojo ilegal" y reivindicaron que los residentes "tienen los mismos derechos", pese a que allí no ha aparecido ninguna unidad de Policía a desplazarles y no se ha producido ningún desalojo. De hecho, el Ayuntamiento de Valencia desmintió esta misma los hechos.
Además, Compromís y PSOE han aprovechando para vincular la precariedad actual con el "modelo de ciudad de Camps, Rita, Catalá, Ayuso y Almeida".