Los pueblos valencianos fundados después de la Guerra Civil con el CERA inflado un 169% tras la Ley de Nietos
El censo electoral extranjero (CERA) ha aumentado considerablemente en localidades construidas desde cero después de la Guerra Civil como San Antonio de Benagéber o localidades fundadas posteriormente a raíz de segregaciones como Pilar de la Horadada

Mapa del CERA en 2022 del INE
La polémica 'Ley de Nietos' traerá cola hasta las próximas elecciones. El Tribunal Supremo investiga la forma en la que se acredita el supuesto arraigo de los descendientes de los exiliados por la Guerra Civil para conceder las nacionalidades y el consiguiente inflado el censo electoral extranjero (CERA) en España, al tiempo que Sumar intenta saltarse la justicia y blindarla introduciendo una enmienda intrusa dentro de una reforma educativa que nada tiene que ver. Una maniobra que el PP ya ha amenazado con elevar ante el Constitucional.
Mientras todo esto ocurre, todavía se desconocen los efectos reales que puede provocar en las próximas elecciones la inscripción de más de 2'7 millones de extranjeros en el CERA. Pero van saliendo a la luz aspectos cuanto menos sospechosos del análisis y seguimiento de ESdiario sobre las alteraciones en el censo electoral.
Llama la atención que la Ley de Nietos del Gobierno esté pensada para reparar la memoria y devolver la nacionalidad a aquellos descendientes de exiliados de la Guerra Civil y, sin embargo, se haya disparado el censo electoral incluso en pueblos que no existían antes de 1955. En la Comunidad Valenciana, es el caso de localidades como Pilar de la Horadada, San Antonio de Benagéber, Los Montesinos, Benicull del Xùquer o Sant Joan del Moró, todas ellas localidades fundadas posteriormente, pero donde se ha disparado el CERA tras la entrada en vigor de la Ley de Nietos.
En la provincia de Valencia, San Antonio de Benagéber es una localidad constituida desde cero después de la Guerra Civil e independizada de Paterna en 1997. Allí, el censo electoral extranjero ha aumentado un 23'4%, pasado de los 65 electores en el exterior a 79 inscritos.
En la provincia de Alicante, el caso más sangrante lo protagoniza Pilar de la Horadada, municipio emancipado de Orihuela en 1986. Antes de la entrada en vigor de la Ley de Memoria Democrática a finales de 2022, contaba con unos 120 electores CERA; la cifra ha escalado con fuerza hasta superar los 448 inscritos, disparándose en un 169%.
No por ser mucho más pequeños son menos llamativos. Es el caso de o Sant Joan de Moró. Con poco más de 3.000 habitantes, su voto CERA ha crecido un 23%. O Los Montesinos con un 20% más de inscritos. Esto solo se puede explicar de dos maneras: o todos esos vecinos acaban de emigrar al extranjero o, por el contrario, se han inscrito a extranjeros cuyos antepasados tienen que tener orígenes en estas localidades, que se fundaron en 1990.