El PP y Ens Uneix retratan el "papelón" del PSPV en la Diputación intentando reprobar a Mompó por llamar "lameculos" a Morant
La propuesta socialista, que acusaba al presidente de la Diputación de Valencia de utilizar un lenguaje machista e impropio de su cargo, es rechazada con los votos de PP, Ens Uneix y Vox, mientras PSPV y Compromís respaldan la reprobación

Vicent Mompó y Diana Morant
El pleno de la Diputación de Valencia ha rechazado este martes la propuesta de reprobación presentada por el PSPV contra el presidente de la institución, Vicent Mompó, tras llamar “lameculos de Sánchez” a la ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, en Twitter. La iniciativa socialista, que vinculaba esas palabras con una actitud de carácter machista y reclamaba una respuesta institucional, ha acabado provocando un intenso enfrentamiento entre los grupos políticos con el equipo de gobierno de la Diputación, formado por PP y Ens Uneix, tirando de hemeroteca para retratar a los socialistas y la “hipocresía” de presentar dicha moción. Finalmente, la reprobación ha sido tumbada con los votos en contra del PP, Ens Uneix y Vox, mientras que PSPV y Compromís han votado a favor.
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La portavoz socialista, Neus Garrigues, ha defendido que la iniciativa no respondía a una estrategia política, sino a una cuestión de principios. En su intervención ha reivindicado la necesidad de preservar la dignidad de la Presidencia de la Diputación y ha acusado a Mompó de utilizar expresiones que, a su juicio, descalifican a una mujer por su condición política y reproducen un “machismo rancio”. Garrigues ha sostenido además que guardar silencio ante este tipo de comportamientos convertiría al pleno en “cómplice” y ha defendido que Morant no debía ser presentada como una víctima por sus críticas, sino como una dirigente política que responde y planta cara.
La respuesta de Ens Uneix ha esta moción ha sido frontal. Su portavoz y vicepresidenta de la Diputación, Natàlia Enguix, que no ha defendido las formas del presidente, si ha cuestionado que cualquier insulto dirigido a una mujer pueda calificarse automáticamente como machista. Enguix ha explicado que, desde una perspectiva de igualdad, considera que un insulto tiene una connotación machista cuando incorpora referencias sexuales o estereotipos asociados al género. En cambio, ha diferenciado esas expresiones de una descalificación general hacia la utilidad o capacidad de una persona.
A partir de ahí, la dirigente de Ens Uneix ha girado el foco hacia el propio PSPV y ha acusado a los socialistas de aplicar una vara de medir diferente en función de quién protagonice las descalificaciones. Como ejemplo, ha recordado episodios de enfrentamiento político que, según ha señalado, afectaron a su propia persona, así como publicaciones del grupo socialista en las que, según su relato, se ridiculizaba su imagen. “La dignidad no puede depender del carné político de quien tienes delante”, ha defendido, reclamando que el mismo criterio se aplique independientemente de quién sea el protagonista.
La portavoz de Ens Uneix ha reivindicado además la política desarrollada por la Diputación en materia de igualdad y contra la violencia de género, asegurando que la institución ha incrementado recursos y ayudas y ha ampliado el número de municipios integrados en la red contra la violencia de género.
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Más contundente todavía ha sido la intervención de la vicepresidenta segunda y portavoz del PP, Reme Mazzolari, que ha cuestionado abiertamente la iniciativa socialista y ha recurrido a numerosos ejemplos de insultos pronunciados por dirigentes socialistas contra adversarios o periodistas. Mazzolari ha citado expresiones utilizadas en distintos momentos por dirigentes del PSOE y ha preguntado a los socialistas quién determina qué insultos son machistas y cuáles no. En ese contexto, ha cuestionado la credibilidad de la propuesta y ha acusado al PSPV de mantener una “memoria selectiva” a la hora de valorar las descalificaciones políticas.
La portavoz popular ha calificado la iniciativa de “ocurrencia” y “papelón” y ha acusado a los socialistas de reclamar respeto institucional mientras, según su intervención, han protagonizado o tolerado episodios similares en otros momentos.
También ha utilizado otros asuntos de la actualidad política reciente, como el Caso Ábalos y sus ‘amigas’ o el caso Paco Salazar para confrontar el discurso socialista sobre igualdad y respeto a las mujeres, así como a diferentes polémicas relacionadas con mujeres como las declaraciones de la mano derecha de Diana Morant y diputado provincial, Vicent Mascarell sobre la diputada del PP en Les Corts con síndrome de down, Mar Garcelán o los ataques de este mismo contra la vicepresidenta Enguix.
Por su parte, Compromís tampoco ha respaldado íntegramente el planteamiento socialista. La formación ha considerado que la iniciativa ha terminado proporcionando a Mompó precisamente el protagonismo que, a su juicio, buscaba con sus declaraciones.
Desde Compromís se ha ironizado con la estrategia del presidente de la Diputación, al considerar que sus palabras le permiten presentarse ante los suyos como una figura más combativa, llegando a describirlo como un "heater o un bullero de última fila" en busca de mayor protagonismo político para ser el candidato del PP a la Presidencia de la Generalitat. La formación valencianista también ha sostenido que la reprobación presentada por el PSPV se queda corta y ha introducido en el debate la gestión de Mompó durante la DANA del 29 de octubre, reclamando transparencia sobre lo sucedido en el Cecopi, motivo por el cuál, según a su parecer, ya debería de haber dimitido al "mentir" sobre lo ocurrido en aquella reunión.
Vox, entretanto, ha interpretado la iniciativa desde otra perspectiva y ha considerado que la reprobación constituye un ataque político a Mompó por el hecho de ser hombre.
Los socialistas, en su réplica, han rechazado entrar en el fondo de las intervenciones de Enguix y Mazzolari y han interpretado sus argumentos como un intento de desviar la atención del comportamiento de Mompó mediante ataques partidistas contra el PSPV.
Finalmente, Ens Uneix ha mantenido su posición habitual contraria a utilizar las reprobaciones como mecanismo de castigo político, al entender que este tipo de iniciativas pueden convertirse en una herramienta de confrontación entre partidos. Con ese posicionamiento, sumado a los votos del PP y Vox, la propuesta del PSPV ha quedado rechazada.
Así, el pleno de la Diputación de Valencia ha cerrado el episodio con una votación que evidencia las distintas lecturas políticas sobre las palabras de Mompó: para el PSPV, un comportamiento que merecía una reprobación institucional por su componente machista; para PP y Ens Uneix, una iniciativa socialista marcada por la confrontación y la falta de coherencia en el uso de los criterios de igualdad.