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Mónica Oltra quiere ser alcaldesa de una ciudad en la que descarta vivir: no se mudará a Valencia

La candidata de Compromís sorprende señalando que no piensa estar en la Ciudad del Turia, y acusa a María José Catalá de "empadronamiento fake", cuando la alcaldesa sí se mudó al ser designada y entrar de concejal del PP

La candidata de Compromís a la Alcaldía de Valencia, Mónica Oltra

La candidata de Compromís a la Alcaldía de Valencia, Mónica OltraCOMPROMÍS

Enrique Martínez Olmos

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Mónica Oltra quiere ser alcaldesa de Valencia, pero no le gusta vivir en Valencia. Parece absurdo, pero así lo ha afirmado la candidata de Compromís a la alcaldía cuando ha confirmado que no tiene previsto empadronarse en la ciudad ni venir a vivir y que continuará manteniendo su residencia en Ribarroja. Oltra ha aprovechado para lanzar un dardo contra la actual alcaldesa, María José Catalá, aunque sin mencionarla expresamente, ocultando que la popular sí se mudó a Valencia tras ser designada candidata del PP y entrar como concejal.

"No voy a hacer un empadronamiento fake 15 días antes, ni aparentar lo que no es", ha asegurado la dirigente de Compromís. El mensaje de Mónica Oltra tiene un destinatario evidente: María José Catalá. La actual alcaldesa, nacida en Torrent, cambió su residencia oficial a Valencia en diciembre de 2018, pocos meses antes de concurrir como candidata del PP a las elecciones municipales de 2019. Pero Catalá sí empadronó y vino a vivir a la ciudad que aspiraba a gobernar, como luego sucedió cuatro años después.

Mónica Oltra justifica su decisión de no venir a vivir a Valencia en que "mi familia es del barrio de la Fuensanta, soy fallera desde hace 32 años, me corre la sangre de Valencia por las venas, no tengo que demostrar nada". El problema político del argumento de la candidata de Compromís es evidente: una cosa es tener raíces en una ciudad y otra vivir en ella, sufrir sus problemas y preocupaciones para solucionarlos de primer mano.

La contradicción que deja sobre la mesa Mónica Oltra es sencilla de explicar. La exvicepresidenta de la Generalitat -procesada por encubrir los abusos sexuales de su exmarido a una menor- pretende convertirse en la próxima alcaldesa de Valencia y ya ha sido ratificada como candidata de Compromís para las municipales de 2027, pero cuando se le plantea si dará el paso de convertirse también en vecina de la ciudad que quiere gobernar, su respuesta es no. No se mudará. No se empadronará. Y seguirá viviendo en Ribarroja. La propia Oltra asume además una consecuencia de su decisión: no podrá votar su propia candidatura, al no estar empadronada en el municipio. Y ahí aparece una imagen difícil de esquivar: una candidata que aspira a decidir sobre los servicios públicos, los impuestos, el urbanismo, la movilidad, la vivienda y el futuro de los vecinos de Valencia, sin sufrir y conocer precisamente esos problemas como una vecina más.

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