Salpicados
Hemos vuelto a galerías de arte y a museos a visitar exposiciones que no queremos olvidar

Presentación de la Academia Valenciana del Tango en el Palau de la Música de Valencia
Más por las incesantes cancelaciones de actos cuidadosamente programados con antelación, consecuencia de la Alerta temprana, que por la intensidad de unas aguas que esa noche tuvo la gentileza de descargar en las del Mediterráneo, padre y tutor. Aguas amigas. O más por las palabras mal sonantes escuchadas en el congreso a diputados de izquierda. Suenan atroces.
Mientras tanto no ha cesado la intensidad cultural y científica apenas interrumpida por unas cortas vacaciones. Se han sucedido las aperturas de curso universitarias, dando cuenta de su memoria anual y anunciando su proyecto en práctica. Hemos vuelto a galerías de arte y a museos a visitar exposiciones que no queremos olvidar.
Ha disertado de excelencia sobre Europa en el Aula Magna de la Nau, el embajador Alfonso Díez Torres y en el desierto de Las Palmas el profesor Rodrigo Madrid sobre el silencio.
Ha pasado, como un pájaro nocturno, la velada en el Museo de Bellas Artes que ha mantenido el pulso al tiempo loco por número de visitantes.
La Academia Valenciana de la Lengua (AVL) celebró en el Palau la toma de posesión de su presidenta Maria Àngels Francés, de manos del Molt Honorable. Unos días más tarde, la presidenta del Consell Jurìdic Consultíu (CJC), Margarita Soler, conmemoraba treinta productivos años en materia legislativa autonómica desde su creación en el mismo marco. Aprovechó para prender en la solapa de Pérez Llorca la insignia de la institución estatutaria.
La Academia Valenciana del Tango, correspondiente de la del mismo Buenos Aires, invitó generosamente a su tercer Aniversario con un concierto excelente en un acto en el refectorio del Convento del Carmen -Consorcio de Museos- al que dio la bienvenida Nicolás Bujeda y condujo como un mago sin necesidad de varita Alejandro Font de Mora.
El director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura Ernesto Fenollosa, ha iniciado con un exposición dedicada a los maestros y primeros egresados los actos de conmemoración de su LX Aniversario desde la fundación por mi maestro Román Jiménez.
La siempre activa presidenta del Ateneo Blasco Ibáñez, Isabel Oliver, presentó el último libro impulsado a favor de los derechos humanos y la igualdad en colaboración con escritores de países de habla hispana. El de México esta vez.
El profesor Rafael Ripoll, director del Instituto de Estudios Europeos de la UCV, presentó su libro “La Unión Europea en las constituciones de los estados miembros” con el aval del Jefe de la representación de la CE en España, Daniel Calleja, con un auditorio a reventar.
Y en la Catedral con un esfuerzo añadido de profesionalidad del Coro Catedralicio, sus voces sonaron nítidas y hermosas recreando los tiempos de Palomino pintando sus frescos. Un trabajo fruto de la investigación de musicólogos y del empeño del maestro Luis Garrido.
La lección inaugural del curso en la Real Academia de BBAA de San Carlos, corrió a cargo de Miguel Falomir que compartió con la audiencia, como en un soplo, una década dirigiendo El Prado. Y contó con el virtuosismo del cuarteto de cuerda Nei Cuore. Espléndido comienzo.
Y en el Consell Valencià de Cultura, rendidos a la poesía y rodeado de los suyos homenajeamos a Josep Piera y leímos sus poemas, bravos y delicados, con sus amigos y discípulos. Con Jaime Siles, Alba Fluixá y Jesús Huguet. Y con Marc Granell, Vicent Garcés y Miquel Nadal entre un público selecto.
Salpicada por la incertidumbre de un tiempo cambiante, últimamente siempre adverso, y por el desconcierto de cierta inestabilidad socio-económica, y política claro está, la Comunitat y su cap i casal mantienen una sólida tabla cultural a la que agarrarse en tiempos de zozobra intelectual.