Elevan ante los tribunales la macroplanta de biometano de Llíria por "prevaricación"
Denuncian que la autorización se basó en documentación que niega la existencia de viviendas próximas a la macroplanta y advierten de sus efectos nocivos

(Foto de ARCHIVO) Imagen de manifestantes contra la Planta de Biometano en Llíria
La macroplanta de biometano de Llíria viene generando gran tensión vecinal. Tras las sucesivas y multitudinarias manifestaciones vecinales en contra de la implantación de esta planta por su impacto negativo en el territorio, un grupo de vecinos de Llíria ha dado un paso más y ha acudido ante la justicia para exigir responsabilidades penales e investigar una posible "prevaricación" por parte de quienes intervinieron en la autorización de la planta.
La macroplanta ubicada en el término municipal de Llíria limítrofe con Casinos, a tan solo seis kilómetros del Hospital e Llíria, está diseñada para procesar hasta 192.700 toneladas anuales de residuos que generará unas 177.000 toneladas anuales de digestato.
En una carta abierta a la ciudadanía afectada, un colectivo de vecinos anuncia que han "emprendido acciones judiciales para exigir responsabilidades penales a quienes autorizaron la macroplanta de biometano" que, según sostienen, fue aprobada "a sabiendas de que incumplía la ley". Ante esta situación piden que se investigue "la posible comisión de delitos de prevaricación".
Además de advertir de las graves consecuencias que esta instalación tendría para la salud y vida cotidiana, denuncian que se autorizó documentando que no existían viviendas a menos de un radio de un kilómetro. Algo que este colectivo desmiente: "existen viviendas a tan solo 300 metros". Alertan de que con "información incorrecta" se han tomado decisiones "que afectan a miles de personas".
Los denunciantes recuerdan, asimismo, el "riesgo de contaminación" de los acuíferos de los que toman el agua potable esta población, "el agua con la que bebemos, cocinamos, y nos duchamos", enfatizan. También "los malos olores que podrían impedirnos abrir nuestras ventanas", posibles efectos negativos para la salud incluso de los pacientes del Hospital de Llíria, además de temer que el valor de sus viviendas se reduzca un 50% por este proyecto.
Y concluyen con un mensaje de advertencia determinante para quienes no están directamente afectados por la macroplanta: "hoy es Llíria, mañana puede ser tu municipio, tu calle, tu casa". Y sentencian: "ningún cargo público está por encima de la ley".