Volver a la rutina progresivamente para evitar ansiedad, insomnio o apatía
Profesionales del Departamento de Salud del Vinalopó explican que no existe un síndrome posvacacional como tal “pero los síntomas de una mala adaptación pueden interferir en el trabajo"

Volver a la rutina progresivamente para evitar ansiedad, insomnio o apatía
Especialistas en Salud Mental del Departamento de Salud del Vinalopó, del grupo sanitario Ribera, recomiendan una vuelta progresiva a la rutina del trabajo o los estudios para evitar los síntomas que en ocasiones acompañan a quienes terminan sus vacaciones estos días. “Después del verano y el descanso, muchos de nosotros hacemos acrobacias para encajar las obligaciones laborales con las agendas de los niños y la gestión familiar. Afrontar la vuelta a la rutina puede desencadenar sintomatología ansiosa, sentimientos de tristeza, apatía, fatiga mental y física e incluso somnolencia”, explican.
Además, es posible experimentar síntomas típicos de la dificultad para volver al día a día: irritabilidad, desmotivación, falta de atención, memoria y concentración, pensamientos negativos, baja autoestima, inseguridad y problemas de sueño o apetito. Sobre todo, aseguran, “se identifican estos síntomas en personas con tendencia al control, perfeccionistas, obsesivos y personalidades fóbicas, temerosas y evitativas”. Virginia Pérez, psiquiatra del Centro de Salud de El Toscar, en el Departamento de Salud de Vinalopó, añade que “las personas con baja capacidad de adaptación al cambio y mala adaptación al puesto de trabajo son también perfiles que sufren con más frecuencia el estrés de la vuelta a la rutina”.El regreso tras los días o semanas de asueto en la playa, el campo o la montaña y la ansiedad por recuperar el tiempo ausente o ponernos al día pueden provocar también “dificultad para desconectar cuando no estamos trabajando y una disminución o pérdida de la capacidad para disfrutar en el tiempo libre”.
Estos síntomas“no son un síndrome o una enfermedad en sí mismos, pero pueden interferir en nuestro desempeño laboral y en nuestro bienestar personal”.
Para intentar evitar esta sintomatología o moderarla, los especialistas en Salud Mental del grupo Ribera facilitan diez consejos para una vuelta a la rutina saludable. Pero insisten en que, si los síntomas se prolongan o nos superan, es importante pedir ayuda a un especialista.
- Evitar, en la medida de lo posible, la vuelta brusca. No es buena idea reincorporarse a las pocas de horas de bajar de un avión.
- Hacer una lista de prioridades, de mayor a menor urgencia.
- Organizar los días y semanas con cierta flexibilidad.
- No mezclar horarios de vacaciones y de rutina de trabajo y mantener horarios regulares de sueño.
- No desesperarse por estar al 100% nada más llegar. Darnos tiempo para equilibrar las demandas del trabajo diario y organizar la vuelta.
- Asumir que, aunque cueste, nos adaptaremos como cada año. Pedir ayuda si hace falta.
- Incorporar o retomar actividades deportivas y/o de ocio que ayudan en la sensación de orden y horarios.
- Poner en valor los momentos agradables y divertidos en el trabajo, como el reencuentro con compañeros o los proyectos laborales ilusionantes.
- Evitar la queja continua. No aporta nada positivo y puede enturbiar el ambiente de trabajo.
- Aceptar y entender cómo nos sentimos y aprender a tratarnos con amabilidad y cariño.
comunidad-valenciana/alicante
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