Hasta 1.500€ por orinar en la calle: Aprobación inicial de la ordenanza de limpieza, que contempla más sanciones
PP, PSOE y Vox votan a favor del texto inicial de la ordenanza de limpieza de la ciudad, mientras que Compromís y EU-Podem han votado en contra

Rambla Méndez Núñez en imagen de archivo
El Ayuntamiento de Alicante aprueba, en pleno, el texto inicial de la nueva ordenanza de limpieza de la ciudad, con el respaldo de PP, PSOE y Vox. Los grupos de Compromís y EU-Podem votaron en contra. La normativa incluye un endurecimiento significativo de las sanciones, como el aumento de multas por orinar o defecar en la vía pública, que pasarán de 300 a 1.500 euros.
El vicealcalde y responsable de Limpieza, Manuel Villar, agradeció las aportaciones de la oposición y subrayó la importancia de otorgar mayores facultades a los inspectores para garantizar el cumplimiento de las medidas. También destacó la implementación de programas de concienciación ciudadana. Según Villar, esta normativa busca promover la convivencia y optimizar la gestión ambiental urbana, mejorando la calidad de vida de vecinos y visitantes.
Desde el PSOE, Raúl Ruiz valoró el clima de colaboración durante las negociaciones, aunque criticó los "fallidos contratos de limpieza" vigentes desde 2013. En su intervención, insistió en la necesidad de mejorar la imagen de la ciudad y garantizar el cumplimiento de un contrato de recogida de basuras que calificó como costoso pero ineficiente. "Lo pagaríamos con menos reparo si la ciudad estuviera realmente limpia", puntualizó.
Por parte de Vox, el concejal Óscar Castillo defendió la aprobación de la ordenanza, tras la aceptación de la mayoría de las 24 enmiendas presentadas por su grupo. Castillo destacó la necesidad de implicar a la ciudadanía en el cuidado del entorno urbano, especialmente tras la designación de Alicante como Capital Española de la Gastronomía 2025.
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En cambio, Compromís y EU-Podem expresaron su oposición. Rafa Mas, portavoz de Compromís, calificó la contrata de limpieza como "la más cara y peor de la democracia alicantina", denunciando el mal estado de la maquinaria y la falta de vigilancia sobre el cumplimiento del servicio. Asimismo, lamentó que apenas se haya impuesto una multa diaria de media y criticó la ausencia de campañas de concienciación.
Por su parte, Manolo Copé, de EU-Podem, afirmó que Alicante es "la segunda ciudad más sucia de España" y lamentó el rechazo a las enmiendas de su grupo, además de reclamar mayor participación ciudadana en decisiones relacionadas con la limpieza.