OPINIÓN
Orihuela, ciudad interuniversitaria
Lamentarse de lo que pudo ser y no fue, después de treinta años, sólo nos lleva a la melancolía, además de que poco aportaría cara al futuro de la tan ansiada conversión de Orihuela en auténtica ciudad universitaria.

Firma del Convenio UMH-Orihuela / El rector de la Universidad Miguel Hernández (UMH), Juan José Ruiz Martínez y el alcalde de Orihuela, José Vegara Durá
El 18 de julio de 1994 se producía en la sede de la Dirección de Zona de la extinta CAM en Orihuela un acto pleno de simbolismo interuniversitario. Los equipos de gobierno de la Universidades de Alicante y Murcia firmaban un convenio marco con el objetivo de aunar medios y esfuerzos para ser más competitivas. En el acto, tanto el rector de la Universidad de Alicante, Andrés Pedreño, como el de la de Murcia, Juan Monreal, subrayaron el hecho de que este primer encuentro se celebrara en Orihuela, “ciudad que une a su tradición universitaria la circunstancia de mantener tantos vínculos comunes con ambas Comunidades”. El alcalde Luis Fernando Cartagena, que se incorporó al grupo una vez concluida la reunión de trabajo, expresó su satisfacción porque Orihuela fuera la anfitriona de este primer encuentro interuniversitario y manifestó que el Ayuntamiento seguía haciendo ofertas para conseguir de nuevo la proyección universitaria de la ciudad.
El documento aprobado al término de la sesión ponía de manifiesto, como ambos rectores pusieron de manifiesto, “la intención clara de trabajar juntas las dos Universidades –para la mejora de las dos Comunidades- con el fin de competir con más garantías en el ámbito nacional e incluso internacional”. Tanto Andrés Pedreño como Juan Monreal dejaron clara la voluntad de “mutua colaboración, y de sentarnos juntos con frecuencia, para abordar los temas que nos afectan como parte integrante del Eje Mediterráneo”.
Entre los acuerdos alcanzados en este primer encuentro de las dos Universidades figuraba la continuidad trimestral de las reuniones para que los vicerrectores responsables de las diferentes áreas elaboraran convenios concretos en las diversas materias (investigación, títulos propios, extensión universitaria, programas culturales, infraestructuras, equipamientos, etc.). También se acordó la realización de un programa conjunto de Cursos de Extensión Universitaria a desarrollar por las áreas específicas de ambas Universidades y en lugares que permitieran un fácil acceso desde las dos provincias; y colaborar en la representación exterior e intercambio de información en los foros internacionales para el desarrollo de las actividades docentes e investigadoras.
Igualmente se llegó entonces al acuerdo de planificar un mapa de titulaciones propias a partir de las disponibilidades de profesorado de ambas Universidades que, por cercanía geográfica, podrían fácilmente desplazarse a impartir determinadas materias; coordinar un mapa de titulaciones consistente con la demanda potencial de una gran área integrada que manifiesta problemas común es y aspiraciones globales en materia de infraestructuras, equipamientos y tejido productivo; y crear focos de debate conjuntos para incentivar las relaciones institucionales, empresariales, sociales y culturales de los dos ámbitos territoriales.
Pasó el tiempo, fueron sustituidos los dos rectores y también el alcalde…y nunca más se supo. Creo que lamentarse de lo que pudo ser y no fue, después de treinta años, sólo nos lleva a la melancolía, además de que poco aportaría cara al futuro de la tan ansiada conversión de Orihuela en auténtica ciudad universitaria. Sin embargo, considero que últimamente –desde la conjunción de las dos Universidades de la provincia y la imprescindible colaboración municipal- se están dando pasos positivos para que ello sea posible. A la espera de concretar en qué terminan las gestiones en curso con la Universidad de Alicante, hoy mismo tenía lugar en el Ayuntamiento oriolano un acto de especial transcendencia. El rector de la Universidad Miguel Hernández (UMH), Juan José Ruiz Martínez, y el alcalde de Orihuela, José Vegara Durá, han firmado un convenio para la creación de la Cátedra institucional ‘Oriol’.
Durante el acto, el rector Ruiz Martínez ha anunciado también la implantación para el próximo curso académico 2025-2026 de nuevas titulaciones que estarán adscritas tanto a la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Orihuela como a la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO). Y esto es lo verdaderamente importante porque supone el reconocimiento de la significación histórica de la ciudad en el ámbito universitario valenciano y también la aportación de la EPSO para la creación de la actual UMH. En concreto, la Universidad incorporará como novedad a su oferta académica del próximo curso el Grado en Gestión Comercial y Marketing, adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Orihuela (Salesas); y también las titulaciones adscritas a la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO): doble Grado en Ingeniería Agroalimentaria y Agroambiental y Ciencia y Tecnología de Alimentos, doble Máster universitario en Ingeniería Agronómica y Agroecología, Desarrollo Rural y Agroturismo, y doble Máster universitario en Ingeniería Agronómica y Gestión y Diseño de Proyectos en instalaciones.
En cuanto a la nueva Cátedra ‘Oriol’, que tendrá como director a dos personas capaces y experimentadas como Juan Martínez Tomé -que lo es asimismo de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO)- y al decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Orihuela José Francisco Parra Azor como secretario, mucho se espera de ellos a la hora de desarrollar diferentes proyectos y actividades que se llevarán a cabo de forma conjunta con el Ayuntamiento para preservar el patrimonio histórico, artístico y cultural de la ciudad en todas sus manifestaciones, así como realizar labores de divulgación. La creación de esta Cátedra que lleva el nombre del símbolo más identitario de la ciudad, sus tradiciones y cultura, responde a la voluntad de la UMH de integrarse y crear vínculos sólidos con la realidad cultural y social de todos sus campus y, concretamente en este caso, con la ciudad de Orihuela.
Con el anuncio de hoy, la UMH ha dado un importante paso en el camino del compromiso universitario con la ciudad que albergó la primera Universidad de la provincia. Ha cumplido además con el artículo 18 de la vigente Ley Orgánica del Sistema Universitario que en su apartado 3 dice concretamente: “Las universidades se implicarán de manera directa en el desarrollo de su entorno y, en particular, contribuirán a revertir las dinámicas de despoblación de algunos territorios”; y en el 4: “Las universidades promoverán un desarrollo económico y social equitativo, inclusivo y sostenible que pueda favorecer la creación de empleo de calidad y mejorar los estándares de bienestar del territorio en el que se ubiquen. A tal efecto, reforzarán la colaboración con las Administraciones Locales y con los actores sociales de su entorno mediante los proyectos de Ciencia Ciudadana y de aprendizaje-servicio, entre otros mecanismos”.
Pero sigamos avanzando en la idea de convertir Orihuela en auténtica ciudad universitaria. El artículo 5.5 del Real Decreto 822/2021, de 28 de septiembre, por el que se establece la organización de las enseñanzas universitarias y del procedimiento de aseguramiento de su calidad, dice que “Las universidades españolas, o con otra u otras extranjeras, podrán proponer un plan de estudios conjunto conducente a un título universitario oficial de Grado, Máster Universitario o Doctorado, mediante la celebración de un convenio que será incorporado a la memoria que haya de ser verificada. En este convenio se acordará qué universidad ejercerá de coordinadora y, por tanto, será responsable de la presentación de la memoria en los diversos procedimientos de aseguramiento de la calidad establecidos en este real decreto, así como la participación de cada universidad en la docencia a través de su respectivo profesorado, las normativas académicas y de evaluación que se seguirán, la responsabilidad en la emisión del título y la gestión de los expedientes de los estudiantes matriculados”.
La titulación doble o múltiple permite cursar dos o más programas de estudio y obtener dos o más títulos de manera simultánea. Supone la firma de un convenio de titulación doble o múltiple con otras instituciones, en el cual se regulan aspectos como el diseño de un itinerario curricular específico, que evita duplicidades mediante el reconocimiento de materias comunes. Según la normativa aplicable, la titulación conjunta tiene como objetivo crear un programa de estudios único entre dos o más universidades, y permite obtener un único título, emitido por todas las universidades que participan en él, o bien un título por cada una de las universidades que participan (título múltiple), en función de lo que se establezca en el correspondiente convenio de colaboración.
Además, para establecer el procedimiento de tramitación de las dobles titulaciones y titulaciones conjuntas pueden dictarse las oportunas resoluciones rectorales. De esta forma, se puede obtener un único título, emitido por todas las universidades que participan. También se puede conseguir un título por cada una de las universidades que participan o Títulos conjuntos oficiales de Graduado, Máster universitario, Doctor o doctora.
Por otra parte, veinticuatro años después de aquella reunión de los equipos directivos de la UA y UMU en Orihuela, el Consejo Europeo puso en marcha la iniciativa Universidades Europeas destinada a formar alianzas transnacionales que actúen como modelo de buenas prácticas y mejoren la calidad, la inclusión, la digitalización y el atractivo de la enseñanza superior europea. Los campus interuniversitarios permiten la movilidad, tanto física, virtual como mixta, de los estudiantes, profesores y personal de servicio para estudiar, enseñar, investigar, trabajar o compartir servicios en las instituciones colaboradoras. De este modo se pueden crear equipos transdisciplinarios y transnacionales de estudiantes, académicos y otros agentes externos interesados en abordar los grandes problemas a los que se enfrenta Europa, como la protección del clima, la democracia, la salud, el big data o la migración.
En las Conclusiones del Consejo Europeo de 14 de diciembre de 2017, los Jefes de Estado europeos consolidaron su voluntad de ir más allá en la cooperación en materia de educación y cultura, y más concretamente en “reforzar en toda la Unión Europea las asociaciones estratégicas entre instituciones de enseñanza superior y promover la constitución en siete años de una veintena de “Universidades Europeas”, que serían redes de universidades de toda la UE creadas desde abajo, lo cual permitirá a los estudiantes graduarse combinando periodos de estudio en varios países de la UE y contribuir a la competitividad internacional de las universidades europeas”.
Meses después, en el Consejo de Educación del 22 de mayo de 2018, subrayaron además que las “Universidades Europeas tienen el potencial de mejorar significativamente la movilidad y fomentar la calidad y la excelencia en la educación y la investigación, con el refuerzo del vínculo entre enseñanza, investigación e innovación y transferencia de conocimientos, con la demostración de los beneficios del aprendizaje multilingüe, el reconocimiento de las cualificaciones y con la elaboración de proyectos y programas conjuntos de educación e investigación”. También señalaron que las universidades europeas “podrían desempeñar una función emblemática en la creación del Espacio Europeo de Educación en su totalidad”.
Otro de los objetivos que propone este proyecto de Enseñanza Superior Europea es fomentar el aprendizaje permanente, ofreciendo a alumnos de todas las edades la oportunidad de obtener micro cualificaciones que se conceden tras la finalización de cursos o módulos de corta duración. Además, hay que destacar que la creación de campus interuniversitarios virtuales, la oferta de cursos semipresenciales y la integración de unidades pedagógicas comunes en los planes de estudios de todas las universidades participantes ayudó a las primeras Universidades Europeas a hacer frente a las dificultades vinculadas a la pasada crisis del coronavirus.
En definitiva, el objetivo de las Universidades Europeas es establecer una estrategia conjunta, integrada, a largo plazo para la educación con vínculos con la investigación y la innovación y la sociedad en general; un "campus" interuniversitario europeo de Educación Superior que ofrezca planes de estudio donde los estudiantes puedan participar en movilidades en todos los niveles; y equipos europeos de creación de conocimiento que aborden juntos los desafíos sociales con un enfoque multidisciplinar.
Déjenme que siga soñando. ¿No creen que Orihuela reúne condiciones estratégicas para ser el punto de encuentro de centros universitarios del Arco Mediterráneo? Y permítanme que yo también utilice en esta ocasión a nuestro inmortal Miguel Hernández, que solamente pudo pasar por la universidad popular del compromiso con la libertad y la justicia social: “Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor; será un vencido lento”.