Un paso con muchos ladrones
A los ingleses les gusta comprar antigüedades, distinto es Ábalos que las quería más jóvenes que él

El diputado elegido en las listas del PSPV-PSOE y ahora en el Grupo Mixto, José Luis Ábalos en el Congreso de los Diputados
Feliz fin de semana, feliz descanso y entrada en la Semana Santa, ese parón de unos días, que tan bien nos viene, después de este largo primer trimestre del año.
Entre paseo y paseo charlo con una buena amiga inglesa que pasa aquí su tiempo de jubilación, como muchos otros de su tierra. Ella viene de una de esas ciudades innombrables de la que siempre relata que allí hay mucho verde y llueve mucho, todo esto en un “spanglish” que me permite entenderla.
A ella le llama mucho la atención lo de los pasos de Semana Santa y, cuando le explico que yo era “costalero” en la Hermandad del Perdón, en la que el paso es el Cristo con el ladrón bueno y el ladrón malo, ella me pregunta si este año van a poner en el paso a Aldama, Ábalos, Koldo y otros que irán apareciendo, porque entonces será un paso con muchos ladrones. Lo dice con esa flema británica, que supone escucharla decir cosas irónicas con cara muy seria.
Ustedes también se han dado cuenta de que los ingleses hablan como si estuvieran enfadados, tienen la cara enrojecida y les gusta disfrutar de la cerveza en compañía. Me los encuentro y me las encuentro en uno de mis viajes rutinarios semanales a la Vega Baja. Coincido con ellos en el Restaurante Nonduermas, a las puertas de Callosa de Segura. Son muy festivaleros y cada fin de semana convierten la comida o la cena en un “sarao”.
Les gusta comprar cosas antiguas para sus casas, tienen un curioso gusto por vestir la casa de “antigüedades” y los mercadillos de fin de semana son un lugar perfecto para ellos y ellas. Hay veces que uno se pregunta de dónde salen tantos ingleses.
Distinto es el caso de Ábalos que huía de las “antigüedades” y las quería más jóvenes que él. Esta semana hemos sabido que, mientras los españoles nos sacrificábamos por el COVID, él llevaba a cabo fiestas en Teruel con brasileñas. Además con pleno conocimiento de otros miembros del Gobierno, pero que no le daban importancia a aquello.
Si pueden, localicen el discurso del tal Ábalos en aquella moción de censura en la que se cargaron a Rajoy y a su Gobierno, no tiene desperdicio, conociendo hoy lo que conocemos.
Nos enteramos también de que, frente a las declaraciones de la tal Jesica, que decía que nunca trabajó, el Ministerio de Transportes presenta registros de su trabajo y documentación de que se dedicaba a hacer determinadas cosas. No se puede ser más mentiroso.
A Mery, que no entiende mucho de todos estos politiqueos, le resulta muy atractivo Ábalos y me lo dice abiertamente: “Es un hombre cargado de masculinidad”. Ante tal comentario, mi respuesta ha sido contundente: ”Te lo regalo, a partir de hoy considéralo tuyo”. Y me he quedado tan tranquilo.
Mery tiene una de esas risas inglesas en las que parece que los dientes van a dejar de estar unidos a la boca, de un momento a otro. Le ha hecho mucha gracia que yo se lo regale.
Ahora los jueces toman declaraciones a cargos públicos, a víctimas y otros, pero hoy ya nada se puede hacer, sólo aprender que ante situaciones de máxima gravedad, máxima prudencia
Ambos hemos leído con estupefacción la noticia del desastre de la familia catalana que ha fallecido en un accidente de helicóptero en EEUU. Cómo cambia la vida en unos segundos, cómo se trunca, o cómo se esfuma. Cómo un plan de fiesta y felicidad termina siendo el final de tus días. Eso debe hacernos reflexionar mucho.
Seguirá lloviendo estos días, quizá mejore el tiempo a mediados de la Semana Santa. No se metan en los garajes si llueve, ya saben que, lo avise o no lo avise emergencias, es una imprudencia que se paga con la vida. Tengo un buen amigo que hace ya años, en una de estas lluvias torrenciales, bajó al garaje a intentar sacar el coche, algo que fue imposible y que, siendo consciente de eso, pudo salir gracias a la acción de varios vecinos, porque pudo haber muerto ahogado allí. Muchos han perdido la vida así, en la dana que asoló Valencia.
Ahora los jueces toman declaraciones a cargos públicos, a víctimas y otros, pero hoy ya nada se puede hacer, sólo aprender que ante situaciones de máxima gravedad, máxima prudencia.
Disfruten de la gastronomía de Semana Santa, de dulces y postres. No se preocupen, es sólo una semana al año, no sufran, quedan cincuenta y una más para hacer dieta.
Como siempre, servidor de ustedes…