Los Santos Indecentes
Por menos, otros se habrían marchado a su casa, habrían tirado la toalla, pero él, él no puede, él es el autor del “Manual de resistencia” y quiere llevar su libro a la práctica hasta las últimas consecuencias

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Persona del Año para la revista italiana 'L'Espresso' REMITIDA / HANDOUT por L'ESPRESSO
Feliz fin de semana, feliz llegada al ecuador de diciembre que nos sitúa a las puertas de la Navidad. Este fin de semana se celebra Santa Lucía patrona de los invidentes. Les diré que yo contraje matrimonio el día de Santa Lucía, que cada uno saque sus conclusiones.
Mis amigas, Elvira y Nuria, han querido celebrar conmigo mis treinta y nueve años de matrimonio, que se cumplen este fin de semana, como les he dicho y nos lanzamos a un desayuno. Son muchos años juntos, desde muy niños, y siempre hemos celebrado cualquier cosa que nos pasara, pero en esa intimidad de quienes se conocen desde que apenas entendíamos la vida. Estamos juntos desde esa época en la que no sabíamos lo que era la sexualidad, así que siempre nos hemos visto como amigos, amigos de los incondicionales que no tienen otro interés.
Sentados a tomar café, ellas han pedido esas bebidas ininteligibles para mí, pero que por lo visto tienen mucho que ver con la salud. Yo, sin embargo, me he limitado a pedir mi café descafeinado y mi tostada con aceite. Reconozco que a ellas no se les nota la edad y yo sí que aparento la edad que tengo. No es genética, es simplemente que yo disfruto mucho de la gastronomía y para ellas eso no es una prioridad.
Nuria tiene una frase de esas que no se te olvidan: “Los años se cuecen en los intestinos”. Lo dice ella que sigue pesando lo mismo que cuando tenía veinte años, casi me atrevo a decir que cuando tenía nueve años. Siempre me pareció la más inteligente de nosotros tres.
Mientras ingerimos nuestros “cafés” o lo que sea, les muestro mi sorpresa por todo lo que está sucediendo en el panorama político porque ha pasado otra semana en la que, si Don Miguel Delibes tuviera vida, habría escrito otra novela, ambientada en "las cloacas de la Moncloa", a la que denominaría “Los Santos Indecentes”.
Si sale de esta, me compro el libro, me lo leo y lo divulgo entre los empresarios clientes a los que asisto en mi labor de consultor
No es fácil para el Gobierno y más concretamente, para su Presidente, vivir lo que está viviendo. Por menos, otros se habrían marchado a su casa, habrían tirado la toalla, pero él, él no puede, él es el autor del “Manual de resistencia” y quiere llevar su libro a la práctica hasta las últimas consecuencias.
Ya les digo que, si sale de esta, me compro el libro, me lo leo y lo divulgo entre los empresarios clientes a los que asisto en mi labor de consultor. Elvira me apoya y se compromete a leerlo si “Sánchez” se salva.
Entre las noticias que hemos leído los tres, está la de que, a Sánchez, la revista italiana “L’Espresso”, lo ha nombrado “Hombre del año” y le ha dedicado la portada de la revista. A esto mi estimada Elvira ha respondido que no, que todavía no “Espresso”, pero que puede que lo sea en breve. Ella tiene esa ironía tan especial.
Entre risas recordamos lo vivido y nos preguntamos si todo esto obedece a un comportamiento nuevo o, por el contrario, obedece a una posibilidad de denunciar, nueva, una nueva valentía que acompaña a las mujeres que no quieren soportar más las actitudes machistas. Esos comportamientos insanos y vejatorios que algunas han tenido y tienen que aguantar.
Imagino que algo habrá de valentía y de valores en esta nueva sociedad y de que algunos todavía no se han enterado de que el poder político no puede ser avasallamiento de personas.
La incertidumbre de cómo acabará esto es común a los tres en esta conversación de amigos. No pensamos que vaya a haber una solución pronta. Vivimos a golpe de noticia de renuncia o de dimisión, acciones de investigación de la UCO, detenciones de miembros involucrados en tramas, etc., mientras que los “socios” del Gobierno se empeñan en hacer causa común para que, ante tanta debilidad, no tengan más remedio que ceder en cosas impensables. Como dijo algún dirigente catalán: “Apreteu”.
Ante tal conjunto de noticias casi desmoralizadoras, creo que la gastronomía nos invita a un “revuelto de setas y gambas”, que es uno de esos platos que aúna el valor de la tierra y del mar, en una especie de sinsentido y desorden, pero con un resultado exquisito.
Disfruten ustedes del fin de semana. Amen y respeten a los que tienen a su alrededor, sean ejemplo en estos días.
Como siempre, servidor de ustedes… Sergio Morales Parra