entrenamiento ante emergencias
El Campo de Rescate de La Nucía, escenario para formar a sanitarios de combate del Ejército
Las instalaciones reproducen una zona de estructuras colapsadas y el programa está dirigido a la formación de veinte alumnos en rescate y atención médica inmediata en situaciones extremas.

Alumnos del Ejército a su llegada al campo de entrenamiento de La Nucía.
El Mando de Operaciones Especiales del Ejército Español ha elegido el Campo de Entrenamiento de Perros de Rescate de La Nucía, gestionado por la ONG USAR 13, para realizar prácticas de atención sanitaria a heridos en entornos adversos y en escenarios de posibles edificios colapsados.
Veinte alumnos junto a sus dos formadores han asistido a esta formación que se engloba dentro de un programa específico que se encuentran llevando a cabo bajo el título “Sanitario de Combate en Operaciones Especiales”.
Jessica Gommans, concejala de Protección Animal dio la bienvenida al grupo y agradeció “la confianza puesta esta instalación que recibe grupos de todas partes del mundo para realizar prácticas de cualquier índole en clave de rescate y emergencias”. La formación estuvo asistida por Xente Macia, formador sanitario de USAR 13.
Este un programa diseñado por la Universidad Miguel Hernández junto al Ministerio de Defensa que tiene como objetivo ofrecer una formación especializada que les permita operar eficazmente en entornos altamente dinámicos y peligrosos.
Concretamente, las actividades formativas en La Nucía hacen especial hincapié en materia de rescate y atención médica inmediata en situaciones extremas, donde los recursos son limitados y las condiciones adversas ante situaciones derivadas de edificios y estructuras colapsadas en posibles conflictos o desastres naturales.
El Campo de Entrenamiento de Perros de Rescate es un recinto dotado de estructuras colapsadas se utiliza tanto para entrenar canes como a los diferentes servicios de emergencia en el rescate de personas tras catástrofes naturales. Por ello se ha convertido en un referente a nivel nacional e internacional, donde entrenan unidades de diferentes cuerpos de seguridad, ya que es uno de los pocos campos de entrenamiento permanentes. Esta instalación municipal se puso en funcionamiento en 2015, y está diseñada y coordinada por la ONG “USAR 13” de La Nucía, que es la entidad que lo gestiona.
Para desarrollar el programa se han utilizado vigas y pilares de derribo de edificios, piedras y otros materiales para que los perros y sus adiestradores se habitúen al medio de la catástrofe del terremoto. Es un espacio de 10.000 metros cuadrados que reproduce una zona de estructuras colapsadas, con galerías, túneles y azudes que es el escenario que se encuentran tras los terremotos, los bomberos y unidades caninas para intentar el rescate de personas.