Y después... la cola de los huevos
Se rumorea que después de “dimitirlo” Marlaska, porque no nos engañemos, a este individuo lo han dimitido, Marlaska lo llamó para decirle: “¿Te ha “DAO” o te ha “rozao”?”

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, a 18 de febrero de 2026
Feliz fin de semana, nos quedamos a las puertas del fin de febrero, casi sin darnos cuenta. Ha llegado el carnaval, hemos entrado en Cuaresma, al mismo tiempo que se iniciaba el Ramadán y los chinos celebraban su Año Nuevo. Esto quiere decir algo muy claro, que de vez en cuando coincidimos en algo.
La semana es tan diversa que me he querido sentar con mi amiga Marina para hablar de lo que pasa, pero en formato chismorreo, que es más divertido.
Acabamos de pedir el café y se nos viene a la mente la imagen del DAO de la policía nacional, primer motivo para cuchichear. Ustedes y yo desconocíamos qué quería decir este término, hasta que nos han aclarado que se trata de la Dirección Adjunta Operativa. El dimitido DAO sólo se fijaba en el término “Adjunta” y así quería estar con una de sus subordinadas, muy “Adjunto” a ella, hasta el punto de que terminó forzándola y cayendo en delito. Se rumorea que después de “dimitirlo” Marlaska, porque no nos engañemos, a este individuo lo han dimitido, Marlaska lo llamó para decirle: “¿Te ha “DAO” o te ha “rozao”?”. Porque a Marlaska no le puedes dejar “con el culo al aire”, que ya saben ustedes lo que pasa.
Algunas víctimas más, de otros “gerifaltes” de la policía nacional, han decidido sacar a la luz sus historias. Así que me dice mi estimada Marina que hemos de prepararnos para oír más noticias reveladoras, relacionadas con el C.N.P.
A pesar del reguero de noticias que se publiquen, no dimitirá Marlaska, le comento a mi amiga, que me dice: “Por menos hemos quitado el título de Presidente de la Comunidad a mi vecino”, comparación muy loable, pero que seguro tenía más trascendencia en la urbanización, que la dimisión de Marlaska.
Con los primeros sorbos del café nos llegan los pensamientos sobre Vox. Están en alza y a la vez están de “baja”. Otro de los fundadores de esta formación política se va dando un portazo, es Ortega Smith. Parece que Abascal quiere ejercer una Dirección Hegemónica y le estorban los de alrededor. Si esto fuera la comunidad de vecinos de mi amiga Marina ya le diría yo eso de que compartían casa y las cervezas, pero nada más y, cuando tocó pagar, salieron corriendo, cada uno por su lado. Ortega le caía bien a Abascal, parece que hasta le apadrinó un hijo, pero ahora ya no se pueden ni ver, cosas de la vida.
Le cuento a Marina que, aprovechando estos dimes y diretes, el CIS de Tezanos, ha salido a decir que Vox se estancará en las siguientes elecciones. Es posible. Aunque yo veo una pizca de deseo más que de rigor en la predicción. El tiempo nos lo dirá.
Las noticias vuelan y nos ha cogido por sorpresa que la policía inglesa haya detenido a “Andrés”, el hermano del Rey Carlos de Inglaterra. Es patético todo lo que vamos sabiendo de la vida de este individuo. Parece mentira, pero este tipo de gente existe.
Con las tostadas llega también el momento de hablar de las dificultades de Trump para mantener los aranceles que tan “ligeramente” ha utilizado contra naciones vecinas, amigas, colaboradoras, socias, etc. Parece que “el Supremo” americano, le ha puesto las cosas claras y no es una herramienta, la de los aranceles, que pueda utilizar como “arma”.
“El abuelismo te va a llegar”, remedando a aquel Fernando Arrabal en una tertulia noctámbula con Sánchez Dragó
Mi amiga Marina es amante de poner a las tostadas cosas, yo soy “purista” y me las tomo con aceite. Marina las combina con aguacate, con atún o salmón u otras cosas. Yo no soy de tomarme una ensalada subida a una tostada. Así que reparto minuciosamente el aceite maravilloso y de oliva, sobre la tostada, intentando que no haya un solo “poro” que quede ajeno al oro líquido. Después disfruto del sabor resultante, sin más.
Marina es una excelente persona, y en nuestras reuniones nos contamos cosas de nuestras vidas, pero como sabe que soy abuelo, ahora le gusta preguntarme por mi nieto, a lo que yo respondo: “¿Tienes dos horas y media para que te haga un resumen?” y ambos reímos mientras yo termino diciendo que el estado de abuelo es un estado distinto, poco explicable y muy disfrutable. Como ella tiene hijos, ya le voy aventurando: “El abuelismo te va a llegar”, remedando a aquel Fernando Arrabal en una tertulia noctámbula con Sánchez Dragó, que no se nos olvida a ninguno de los que la vivimos.
Le damos los últimos sorbos al café y me despido de mi amiga deseándole lo mejor, como siempre y encamino mis pasos al mercado, dentro de una especie de “procesión” de vecinos del barrio que dirigen sus pasos a la calle San Mateo, donde se junta el alboroto del gentío y el “pregón mañanero” de los que tienen puestos de venta y cantan sus bondades.
Me llama la atención la cola que hay para comprar huevos camperos, el personal, paciente, se acerca y pregunta: “¿Es esta la cola de los huevos?” y el que estaba el último dice: “Ni Pemán lo hubiera preguntado mejor”. Así es la vida en la calle…
Disfruten de existir, de estar con los suyos, de dar los buenos días, de amar… no cuesta dinero.
Como siempre, servidor de ustedes… Sergio Morales Parra