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Un bombazo entre el empresariado alicantino

Carlos Baño en imagen de archivo

REMITIDA / HANDOUT por CÁMARA ALICANTE
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
13/3/2026

Carlos Baño en imagen de archivo REMITIDA / HANDOUT por CÁMARA ALICANTE Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 13/3/2026CÁMARA ALICANTE

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Estaba desayunando cuando suena el teléfono, y al otro lado una voz fácilmente reconocible desde la redacción me espeta: "¡tío, han detenido a Carlos Baño!", Desde la sorpresa pareja a la incredulidad, pregunto "¿al presidente de la Cámara de Comercio?", obteniendo una respuesta no por menos sardónica más obvia: "no va a ser a mi tía la del pueblo". "Mira a ver que sacamos", requiere cortante y cuelga inmediatamente con el mismo forzoso interés periodístico con el que debió marcar mi número.

Llamo, me llaman. Todos queremos saber, informar. Es muy fuerte lo de meterle la cabeza en el vehículo policial al presidente de los pequeños empresarios alicantinos como si fuera otro delincuente habitual, o cuando menos un sospechoso de haber cometido un delito, manteniéndolo en un interrogatorio de ocho horas. Su abogado, Ignacio Gally, nos dice a la “canalla” que su representado se ha atenido a su derecho a no declarar, mientras el propio presuntamente imputado aseguraba haber colaborado en el interrogatorio policial, pero no debido ser muy “colaboracionista” ni convincente cuando los de Anticorrupción no retiran la presunta imputación, y la causa seguirá el justiciero camino de los tribunales.

El comentario general por parte de los grandes patronos locales y provinciales a quienes conozco bien, por esa amistad recíproca desde hace años, pero que, por eso mismo me piden el anonimato, es que su opinión (y salvaguarda) Carlos más que nadie debía cuidar el prestigio de a quienes representa en la sociedad alicantina.

Supongo que su carácter altivo, a veces hasta despectivo, habrá sufrido un shock inenarrable en persona tan autoestimada y jactanciosa, muy capaz de decir que él sería el único en recuperar no sólo la Cámara de Comercio, últimamente en sus horas más bajas, que hacían añorar a los Quintanilla, Vázquez Novo, Valenzuela, y tantos otros que hacían de su honorabilidad espejo de los legítimos intereses representados por las distintas patronales, tanto en una provincia donde predomina la pequeña y mediana industria-empresa (incurridas en Facpyme), como por su capacidad negociadora ante administraciones y sindicatos.

Su ascenso económico coincide con el descenso en el surtido de menaje para hostelería, restauración profesional y particulares de aquella empresa que fue “Suministros García”, a la que fue reemplazando gracias a sus contactos donde este sector es prioritario en casi todos los ámbitos gracias a la orientación turística. Mucho le debe a Carlos Mazón cuando su “hermano del alma” sic, era presidente de la Diputación, la paganini de los presuntos fraudes de Baño. “Vaya pareja: uno decapitado políticamente, ya sabes… esas sobremesas placenteras: el otro detenido, y menos mal que lo han soltado con cargos”, me comenta un turronero con harto prestigio de antaño, mientras un zapatero de su misma altura, se quejaba: “joder Pedro la derecha lo tenía chupado para seguir mandando cómodamente en esta legislatura y ganar la próxima por goleada, ¿cómo se puede ser tan tontos y sobrados?, no te puedes fiar de los políticos, y menos de quienes quieren jugar a serlo, como Carlos”.

El tercer “amigacho” en aquel triunvirato de tenores descarado y mandón en su mejor época superpoderosa entre decenios era el alcalde de Alicante Luis Barcala, hoy desaparecido, supongo que por vergüenza ajena. ¿A ver qué opina de esta otra “terrible situación” (fue lo que dijo de Mazón) cuando le pongan las alcachofas junto a la comisura de los pronunciamientos? Todavía recuerdo al trío entrando triunfante en loor (no se dice olor porque las multitudes no huelen) durante la última feria de la gastronomía hace apenas unos meses: Lectio Brevis.

Ahora por fuerza del corrimiento en el cargo será el noveldense Jesús Navarro (Carmencita) quien deba asumir, al menos hasta unas nuevas elecciones camerales, las presidencias que ostentaba Carlos Baño, desde hace meses olisqueado por los sabuesos Anticorrupción, esa unidad policial que cada día demuestra su utilidad específica y eficacia, mandándolo al interrogatorio Comisaría por presunta corrupción personal manejando el “Programa de los bonos comercio de los años 2022 y 2023” en unas veinte (de momento) circunscripciones municipales de la provincia, utilizando ¿cómo no? una sociedad interpuesta: “Nexo Alicante Retail SL”.

Ahí es nada la sinvergonzonería (por imperativo vuelvo añadir lo de “presunto/a, o “supuesto”), de un hombre que ya había alcanzado incluso fama mediática nacional hasta como representante de los empresarios en las tertulias de “La Sexta”, cadena portavocía oficial de los socialistas y estridente bocina de Podemos. Por lo que he visto en sus noticiarios, ni lo conocían. Más dura será la caída cuanto más alto estés.

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