opinión
Alejandro G. Roemmers: Vivir se escribe en presente

El poeta y dramaturgo Alejandro G. Roemmers
La última vez que tuve la oportunidad de hablar con Alejandro Guillermo Roemmers fue hace más de cuatro años, bajo los monumentales techos del Vaticano, en un acto celebrado en la Sala de Sínodos, donde se reúnen los máximos responsables de la Iglesia católica. En un acto titulado “Vivir y mirar el mundo como un poema bellísimo”, a unos metros de la Plaza del Santo Oficio, y ante la atenta mirada de una Madonna con el Niño en brazos, este empresario, escritor y mecenas —“el dinero es energía y lo que importa es lo que haces con él”, dice a los amigos—, Roemmers fue protagonista de un acontecimiento literario, una confesión íntima de su vida, “Con los ojos abiertos del corazón”.
Mi próximo encuentro con él estaba previsto para el próximo mes de junio, en sede universitaria, donde se le hará entrega del Premio “Relevancia Social” que el Consejo Social de la UMH le otorgó hace cinco años y este viajero poeta universal todavía no ha podido recoger. Pero en el camino se ha cruzado la inminente presentación (sala madrileña de la Universidad Pontificia de Comillas, Alberto Aguilera, 23) de su nuevo libro Vivir se escribe en presente, una novela donde Alejandro explora los vínculos de la identidad.
Espero que él no se enfade si les cuento por anticipado que esta nueva creación indaga en la fragilidad humana tras un giro inesperado en el destino de un periodista bonaerense. El relato sigue a Fernando Módena, un periodista que, tras sobrevivir a un asalto armado en Buenos Aires, viaja a la Patagonia para entrevistar al enigmático millonario Ron Davies, desencadenando un proceso de introspección personal.
La trama sitúa a Módena en un entorno ajeno a su rutina urbana, donde se introduce en el círculo íntimo de la familia Davies. Allí, el protagonista interactúa con Michael, el hijo del magnate, quien ha elegido el anonimato y una vida errante vinculada al mar. A través de este encuentro, la narración examina la lealtad, los secretos familiares y las máscaras que los individuos adoptan para navegar en entornos competitivos. El peso de la pérdida y la búsqueda de la verdad actúan como ejes conductores en una historia que trasciende la pesquisa periodística inicial.
La trama de esta novela del escritor argentino se aleja de los artificios narrativos para centrarse en una búsqueda interior que lleva al protagonista desde los rincones de Palermo Soho hasta la vastedad de la Patagonia. El autor explora el peso de los vínculos, la lealtad y el valor de las máscaras que todos portamos en sociedad. Fernando no es un héroe de manual, sino un hombre que intenta recomponer su identidad después de una pérdida y un suceso violento que le obliga a replantear sus prioridades. Roemmers maneja la melancolía con precisión, permitiendo que el lector camine junto al protagonista mientras este descifra los secretos de la familia Davies, un núcleo familiar marcado por la opulencia y el aislamiento.
En la prosa del autor argentino se percibe una voluntad de depuración. El texto fluye con una sencillez que invita a la reflexión, evitando cualquier adorno innecesario. Existe un diálogo constante entre el individuo y su entorno, una suerte de crónica donde el periodista, que tanto temía el padre de Fernando, termina siendo el testigo necesario de verdades ajenas que acaban por salvarlo. Las escenas en la Patagonia ganan peso frente al ruido urbano, ofreciendo un contraste necesario para entender el proceso de autodescubrimiento del personaje.
La obra se inscribe en una tradición de narrativa introspectiva que busca el significado detrás de la rutina. Si bien guarda ecos de una literatura humanista que pone el foco en el crecimiento espiritual del individuo, Roemmers construye su propio camino sin depender de moldes ajenos. Su experiencia como poeta y empresario le permite observar con una mirada analítica las estructuras de poder y, a la vez, registrar la fragilidad de los sentimientos. Dialoga con autores que han reflexionado sobre el viaje como metáfora de la vida, aunque elige mantener sus pies sobre una tierra muy argentina, donde el mate y el asfalto conviven con el mar austral.
Lo que el libro ofrece al lector es un espacio para interrogarse sobre el presente, ese tiempo que Fernando intenta comprender mientras mira la estantería de un supermercado. Resulta una propuesta valiosa para quienes buscan historias donde el conflicto principal ocurre en el interior de los personajes, lejos del ruido mediático. Es, en esencia, un retrato sobre cómo los lazos forjados en la pérdida logran transformar nuestra visión del mundo cuando nos atrevemos a mirar más allá de las fachadas construidas. La invitación de Roemmers al lector es sencilla: detenerse, respirar y aceptar que la vida sucede ahora, en este preciso instante. Encontrar ese centro requiere valor, pero, como sugiere esta obra, el viaje merece cada paso.
Los lectores que disfruten de historias introspectivas y que valoren la prosa pausada hallarán en estas páginas un aliado fiel. Hay días en los que el tiempo se detiene, se vuelve terco y se niega a fluir. Esa es la realidad que tortura a Fernando Módena, joven periodista porteño, hacia un abismo imprevisto en un supermercado cualquiera de Buenos Aires. Alejandro Guillermo Roemmers, autor de El regreso del joven príncipe y El misterio del último Stradivarius, vuelve a las librerías con Vivir se escribe en presente, una novela que funciona como un espejo frente a nuestras propias urgencias y silencios. Roemmers no busca aquí la grandilocuencia, sino la honestidad de una voz que observa cómo la tragedia doméstica puede torcer el destino de un hombre.
El autor señala sobre su proceso creativo: "La escritura de esta historia surgió de la necesidad de entender cómo las pérdidas personales moldean nuestra identidad. Fernando Módena representa esa búsqueda de sentido que todos emprendemos cuando las estructuras que creíamos sólidas se desmoronan frente a la realidad".
Alejandro G. Roemmers, nacido en Buenos Aires en 1958, compagina su faceta empresarial con una trayectoria literaria centrada en la reflexión sobre los valores humanos. Autor de El regreso del joven príncipe, una continuación espiritual del clásico de Antoine de Saint-Exupéry, ha consolidado una voz propia que invita al crecimiento interior. Su obra ha recibido distinciones como la mención de honor de la Fundación Argentina para la Poesía y el reconocimiento como personalidad destacada de la cultura.
Este escritor, poeta, empresario y filántropo preside la Fundación Argentina para la Poesía, es presidente honorario de la Fundación Americana de Poesía y miembro de honor del Instituto Literario y Cultural Hispánico. Ganó el Segundo Premio de Poesía de la Universidad Autónoma de Madrid, donde estudió. La Sociedad Argentina de Escritores lo nombró Embajador de las Letras Argentinas y ha sido postulado para el Nobel de Literatura. En 1996 presentó España en mí en la Biblioteca Nacional de España y publicó también Poemas elegidos.
En 2008 presentó El regreso del joven príncipe, continuación de El principito, de Saint-Exupéry, traducido a más de treinta idiomas y del que se han vendido más de tres millones de ejemplares. En 2019, Alejandro Vaccaro, Luis María Anson y Luis Alberto de Cuenca presentaron Sonetos del amor entero en el Teatro Real de Madrid. En la Feria del Libro de Buenos Aires de 2022 presentó su novela psicológica Morir lo necesario, junto a Mario Vargas Llosa y Luis Alberto de Cuenca. En 2024 publicó El joven príncipe señala el camino, secuela de su libro anterior. Es también creador del musical Franciscus, sobre la vida de San Francisco de Asís, ganador del Premio ACE (Asociación de Cronistas del Espectáculo) en 2016. En 2024 recibió el Premio a la Concordia y los Derechos Humanos de la Fundación Ernesto Cardenal. Asimismo, es doctor honoris causa en Filosofía por la Universidad Pontificia Antonianum de Roma.