Pederastia digital
Fiscalía solicita 162 años de prisión: Captaba a menores por videochat para forzarles a sufrir abusos online mientras los grababa
Se le acusa de doce delitos de corrupción de menores, once delitos de abuso sexual y otros once por exhibicionismo ante menores de edad.

El acusado en el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia de Alicante.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante ha dejado visto para sentencia el juicio contra un hombre para el que la Fiscalía solicita 162 años de prisión. Se le acusa de un total de doce delitos de corrupción de menores por tenencia, elaboración y difusión de material pornográfico infantil, once delitos de abuso sexual (tres de ellos con penetración cometidos mediante videoconferencia) y otros once por exhibicionismo ante menores de edad.
Según el escrito de acusación, el procesado utilizaba plataformas de videochat online para contactar con las víctimas, haciéndose pasar presuntamente por un joven de 17 años. Los agentes policiales que testificaron en la vista explicaron que, mediante estas conversaciones, el acusado coaccionaba a menores de entre 10 y 14 años para que se desnudaran, realizaran tocamientos e introdujeran objetos en sus zonas íntimas bajo sus órdenes directas, mientras él se masturbaba ante la cámara.
La investigación se desencadenó tras rastrear el intercambio de archivos delictivos en una red de intercambio P2P vinculado a una dirección IP concreta. El 18 de enero de 2022, las fuerzas de seguridad registraron el domicilio del acusado, incautando teléfonos móviles, discos duros y cuentas de almacenamiento en la nube que contenían capturas de pantalla de los chats y vídeos de las víctimas.
Durante el juicio, seis agentes confirmaron que el entorno físico visible en las grabaciones —como el cuarto de baño de fondo y un batín que llevaba el agresor en las imágenes— coincidía plenamente con la vivienda y las pertenencias del detenido. Además, el análisis informático reveló búsquedas explícitas de menores en los dispositivos.
Aunque en una primera declaración el procesado negó la autoría de los hechos, el avance de las pruebas testificales y periciales provocó un cambio en su actitud. Al término de la vista, el acusado pidió perdón a los peritos que tuvieron que analizar las imágenes y justificó sus acciones alegando que sufría graves "problemas económicos y con el alcohol" y que solo buscaba evadirse. No obstante, aseguró que en su vida personal "siempre" había respetado a los menores y que "nunca" tuvo intención de dañar a nadie.
Por su parte, el abogado defensor solicitó una notable rebaja de la pena argumentando la aplicación de un "concurso ideal de delitos". La defensa sostuvo que los cargos por difusión y distribución de material no debían aplicarse debido a que el software informático P2P comparte los archivos de forma automática tras su descarga, sin que mediara una voluntad o dolo directo por parte del acusado para difundirlos.
También ha resaltado que en algunas imágenes no se aprecia tocamiento y en otras no queda probado que se lleven a cabo tocamientos a petición del acusado. Asimismo, ha expuesto la "indefinición" de la fecha y la hora de algunos archivos y ha alegado la consideración de que el acusado no tiene delitos previos y que ninguna persona menor de edad ha comparecido
Asimismo, el letrado alegó que en varias de las imágenes del informe no se puede determinar fehacientemente la minoría de edad de las personas, criticó la falta de concreción en las fechas de algunos archivos y defendió que un abuso sexual a través de una pantalla no puede equipararse penalmente a uno físico con penetración.