sentencia
El ayuntamiento recurrirá ante el TSJCV la anulación parcial del pliego del contrato del autobús urbano
El juez de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Alicante ordena reformular los requisitos tras anular la cláusula que exige experiencia en una flota mínima de 71 autobuses.

Imagen de archivo de autobuses urbanos de Alicante.
El Ayuntamiento de Alicante, a través del vicealcalde, Manuel Villar, ha anunciado que recurrirá ante el TSJCV la anulación de parte del pliego del contrato del transporte público urbano en autobús urbano por los requisitos de solvencia técnica exigidos.
En la sentencia del 8 de mayo, el juez titular de plaza número 3 de la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Alicante estimaba parcialmente la demanda interpuesta por la asociación Gestión Transporte de Viajeros (GTV) contra ese pliego.
En concreto, declara contraria a Derecho la cláusula que exigía "experiencia en servicios de transporte urbano de autobuses, con al menos un contrato en los tres últimos años en el que la flota cuente con un mínimo de 71 autobuses en servicio en día laborable".
El juez entiende que "esta cláusula constituye el punto central del litigio". Así, el magistrado ordena al Ayuntamiento de Alicante a "reformular los requisitos de solvencia técnica de forma proporcionada y abierta a experiencias equivalentes".
La sentencia señala que "el problema no está en exigir experiencia. El problema está en exigirla de forma excesivamente cerrada: experiencia en transporte urbano de autobuses, en un único contrato, durante los tres últimos años, y con una flota mínima de 71 autobuses", ha señalado el juez.
También considera que "tal configuración puede convertir la solvencia en una barrera de entrada, favoreciendo a operadores incumbentes o a grandes empresas ya presentes en servicios urbanos de gran dimensión, y excluyendo a empresas con experiencia relevante en transporte regular interurbano, metropolitano, discrecional de gran volumen o servicios equivalentes".
Por su parte, al anunciar el recurso por parte del ayuntamiento, Villar ha esgrimido que "la décima ciudad de España debe ser lo suficientemente exigente con quien debe prestarnos servicios esenciales como el transporte. Y evidentemente impusimos una solvencia para que viniesen aquellos que pudiesen prestar un servicio de calidad".
El vicealcalde considera que "estamos hablando de cuestiones subjetivas". Y ha añandido que el requisito "que para nosotros no era excesivo y para el juez sí".
Villar ha argumentado también que "la sentencia no nos dice cuál es la solvencia que teníamos que haber pedido. Estamos convencidos de que lo hicimos bien porque Alicante exija un mínimo de calidad, y en la sentencia no se dice cuál es la exigencia que debemos haber pedido".
Manuel Villar ha insistido en que el ayuntamiento recurrirá "porque pensamos que Alicante se merece que viniesen los mejores". El vicealcalde ha admitido que si al final la justicia no diera la razón al ayuntamiento "tendríamos que hacer una nueva licitación".