entrevista
Carlos Baño: "Hemos vuelto a tener el papel relevante que se había perdido en los últimos años"
El presidente de la Cámara afronta su reelección "con la ilusión del primer día" y habla de la trayectoria como de los planes de futuro: "Impulsar la formación al tiempo que trabajar en la internacionalización, la innovación y el apoyo al emprendimiento"

Carlos Baño, presidente de la Cámara de Comercio de Alicante
Ha sido un periodo especialmente intenso al frente de la Cámara ¿Con qué balance se queda de estos años de gestión?
Me quedo con un balance muy positivo. Han sido años de mucho trabajo, pero también de importantes resultados. Hemos conseguido que la Cámara de Alicante vuelva a tener el papel que tuvo en su día y que había perdido en los últimos años. Para ello, hemos incrementado notablemente la actividad y los servicios que prestamos.
Hemos crecido junto a las empresas y hemos reforzado nuestra presencia en toda la provincia gracias al trabajo que desarrollamos junto a 37 municipios, consiguiendo así una implantación en todas las comarcas. Hoy llegamos a más empresas y ciudadanos y nos hemos convertido en una herramienta útil para la provincia de Alicante.
¿Cuáles cree que han sido los principales logros alcanzados por la Cámara de Comercio bajo su presidencia?
Todos los miembros del Comité Ejecutivo tuvimos un objetivo claro desde el primer momento, impulsar la formación al tiempo que trabajar en la internacionalización, la innovación y el apoyo al emprendimiento. En estos cuatro años, hemos formado a más de 9.500 alumnos a través de más de 630 acciones formativas y hemos puesto en marcha proyectos de referencia como el Campus Cámara CEU, el Cámara Business Club o Alicante Gastronómica Solidaria.
Ese crecimiento no responde únicamente a una mayor actividad de la Cámara, sino también a nuestra capacidad para atraer recursos y oportunidades para la provincia. Hemos conseguido captar cerca de siete millones de euros de fondos europeos destinados principalmente a formación y cualificación profesional. Son recursos que, de no haber sido gestionados desde Alicante, habrían acabado en otros territorios y que hoy están contribuyendo a mejorar la competitividad de nuestras empresas y la empleabilidad de muchas personas.
Cuando asumimos la presidencia, la Cámara contaba con un presupuesto de 3,7 millones de euros. Hoy hemos cerrado el ejercicio con cerca de 12 millones de euros y con resultados positivos. En apenas unos años hemos multiplicado casi por cuatro nuestra capacidad de actuación. Ello ha supuesto que más de 35.000 personas hayan participado en alguna de nuestras actividades o beneficiado de nuestros programas.
Más allá de las cifras, creo que el principal logro ha sido consolidar una Cámara más útil y cercana a las necesidades reales de las empresas y los alicantinos.
En un momento de transformación económica, ¿qué papel está desempeñando la Cámara para ayudar a las empresas y a los emprendedores?
Las Cámaras de Comercio tenemos una misión muy clara, la que el presidente de Cámara de España, José Luis Bonet, resume en las tres A: asesorar, ayudar y acompañar a nuestras empresas en cada etapa de su crecimiento. Les ayudamos a ser más competitivas mediante programas de digitalización, innovación, sostenibilidad, formación e internacionalización.
En una provincia donde predominan las pequeñas empresas, es fundamental ofrecer herramientas que les permitan ganar tamaño, productividad y capacidad para competir en mercados cada vez más globales. Nuestra misión es compartir conocimiento, generar oportunidades y ayudar a que las empresas afronten con mayores garantías los retos del futuro.
La Comunidad Valenciana vive un momento de gran dinamismo. ¿Cómo ve la situación empresarial y las oportunidades que se presentan?
En este contexto, la provincia de Alicante está demostrando una enorme capacidad de crecimiento. Somos la quinta economía provincial de España, la cuarta en población y una de las provincias más emprendedoras del país. También somos una de las provincias más exportadoras, con más de 7.300 millones de euros en ventas al exterior, y contamos con cerca de 6.000 industrias que aportan valor y empleo a nuestro territorio.
Los datos de 2025 son positivos. La economía provincial ha mantenido un crecimiento sólido, ha aumentado el empleo, han crecido las exportaciones y el turismo ha vuelto a marcar cifras récord. Todo ello demuestra la fortaleza y la capacidad de adaptación de nuestro tejido empresarial.
Pero también debemos ser exigentes. La economía alicantina mantendrá el crecimiento en 2026, aunque en un entorno con mayor incertidumbre. Alicante sigue arrastrando déficits históricos en infraestructuras, financiación e inversiones públicas. Si queremos desarrollar todo nuestro potencial, necesitamos mejores conexiones ferroviarias, avanzar en el Corredor Mediterráneo, garantizar recursos hídricos suficientes y seguir impulsando el Aeropuerto Alicante-Elche como una infraestructura estratégica para nuestro desarrollo.
Digitalización, internacionalización, formación… ¿Dónde están poniendo el foco para los próximos años?
Todos los ámbitos son prioritarios. La digitalización es clave para mejorar la productividad por eso hemos creado la Agencia IA Cámara Alicante; la internacionalización para abrir nuevos mercados; y la formación para responder a las necesidades reales de las empresas.
Por eso estamos realizando una apuesta muy importante por el talento a través del Campus Cámara CEU, la Formación Profesional Dual y programas como Talento Joven o 45+. Hoy muchas empresas tienen dificultades para encontrar determinados perfiles profesionales y nuestra obligación es ayudar a conectar la formación con las necesidades reales del tejido productivo.
Nuestro principal reto es ayudar a que nuestras empresas ganen tamaño, productividad y competitividad. Y para ello la formación y retención del talento será una herramienta fundamental. Además, queremos conseguir que nuestros jóvenes emprendan. Para ello hemos puesto en marcha los programas Emprende Junior y Emprendedoras.
En momentos complejos también se pone a prueba el liderazgo. ¿Qué le ha enseñado personalmente esta etapa como presidente?
Me ha enseñado que las instituciones deben actuar con responsabilidad, diálogo y vocación de servicio. También que escuchar es tan importante como decidir.
Los empresarios estamos acostumbrados a afrontar dificultades y a buscar soluciones. A un problema, una solución. Aquí, en esto, hemos hecho un máster porque nos han surgido problemas y otros que nos han generado y los hemos resuelto casi todos. Así es como hemos trabajado el Comité Ejecutivo estos años por el futuro de nuestra provincia.
En ocasiones se han producido discrepancias internas. Usted siempre ha defendido la unidad. ¿Qué mensaje trasladaría a quienes forman parte de la Cámara y al tejido empresarial?
Las discrepancias siempre existen pero si tengo que poner algo en valor es la unidad y el apoyo unánime, en todo momento, de los miembros del Comité e incluso de la patronal, el asociacionismo y el empresariado de la provincia.
Además, el reciente proceso electoral ha demostrado que existe un respaldo mayoritario al trabajo que se ha realizado durante estos años. Para mí es una responsabilidad y un compromiso para seguir trabajando por las empresas de la provincia.
Ese apoyo nos anima a continuar impulsando proyectos, ampliando nuestra actividad y reforzando el papel de la Cámara como una herramienta útil para las empresas y la sociedad en general.
Por supuesto, nadie es infalible y siempre hay cosas que se pueden mejorar. Lo importante es tener la capacidad de escuchar, corregir los errores que se hayan podido cometer y seguir avanzando. Esa actitud de mejora continua es la que nos permite afrontar cada nuevo reto con más experiencia y más fortaleza.
¿Qué proyectos ilusionantes tiene la Cámara de Comercio para los próximos meses?
Tenemos varios proyectos muy importantes. Uno de ellos es seguir consolidando la apuesta por la formación y el talento. Hoy la Cámara es la sede universitaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Alicante y, a partir del próximo mes de septiembre, nuestras instalaciones acogerán la impartición del Grado Universitario en Business Intelligence, una titulación muy vinculada a las necesidades actuales de las empresas y a los perfiles profesionales que demanda el mercado. Además, seguiremos trabajando en nuevas alianzas y proyectos que refuercen el papel de la Cámara como punto de encuentro entre empresa, formación y conocimiento.
Otro de los objetivos es poder poner en marcha las instalaciones de Panoramis para desarrollar toda la actividad formativa prevista en las 14 aulas que alberga este espacio. Se trata de un proyecto pensado para las empresas, la formación y el talento de la provincia, una situación que está en vías de solución. Paralelamente, continuaremos impulsando programas de apoyo a las empresas, la internacionalización, la innovación y la mejora de la competitividad de nuestras pymes.
Y tenemos dos proyectos más para dos sectores diferentes que tan pronto puedan ver la luz los contaremos. Pero dada la situación, permítame que no los cuente para que no se compliquen.
Si tuviera que definir en una frase qué ha querido aportar como presidente, ¿cuál sería?
Que la Cámara de Alicante se convierta en una herramienta útil para la sociedad general, las empresas y los jóvenes emprendedores de la provincia.
¿Qué le gustaría que dijeran de su etapa al frente de la Cámara cuando mire atrás dentro de unos años?
A mí no me preocupa lo que digan, yo lo que quiero es que vean los resultados de un equipo que ha trabajado unido. Nosotros no hacemos las cosas por lo que digan, las hacemos porque creemos en nuestra gente y en nuestro territorio. Y si no somos parte de la solución, somos parte del problema.
Queremos dejar una institución más fuerte y que sea capaz de crear oportunidades para nuestros ciudadanos.
Después de todo lo vivido, ¿mantiene intacta la ilusión y las ganas de seguir trabajando por las empresas de Alicante y por la provincia?
Sin ninguna duda. Mantengo la misma ilusión que el primer día porque sigo creyendo firmemente en las posibilidades de esta provincia y en la capacidad de nuestras empresas para seguir creciendo.
Alicante tiene un enorme potencial. Somos una provincia emprendedora, exportadora y con una gran capacidad para generar oportunidades. Pero para aprovechar todo ese potencial necesitamos seguir trabajando juntos, reivindicando las inversiones y las infraestructuras que nos corresponden y creando oportunidades para las nuevas generaciones.