detenido en madrid
La Policía Nacional localiza en Benidorm a uno de los fugitivos más buscados del Reino Unido
La investigación comenzó en la ciudad alicantina y terminó con su detención en Madrid. El hombre está acusado de varias agresiones sexuales cometidas entre 2012 y 2022

Coches de la Policía Nacional.
La Policía Nacional inició en Benidorm la investigación que ha permitido detener a uno de los fugitivos más buscados por las autoridades del Reino Unido, reclamado por varios presuntos delitos de agresión sexual cometidos entre 2012 y 2022. Aunque el sospechoso fue arrestado finalmente en Madrid, los primeros indicios situaron al investigado en la ciudad alicantina, donde los agentes centraron buena parte de las pesquisas.
El detenido, un ciudadano británico de 37 años, tenía en vigor una Orden Internacional de Detención para ser extraditado y figuraba en la campaña The UK's Most Wanted Fugitives, impulsada por la National Crime Agency (NCA) y la organización CrimeStoppers, que reúne a algunos de los delincuentes más buscados del Reino Unido.
Meses de vigilancias en Benidorm
La investigación comenzó en 2024, cuando las autoridades británicas comunicaron a la Policía Nacional que el presunto autor de varias agresiones sexuales podía estar escondido en España.
Los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) localizaron sus primeros movimientos en Benidorm, donde realizaron numerosos desplazamientos, vigilancias y comprobaciones en los lugares que frecuentaba. Estas gestiones permitieron conocer sus hábitos e identificar a personas que podrían estar ayudándole a ocultarse.
La investigación se complicó porque el fugitivo llevaba una vida itinerante y trataba de ocultar continuamente su identidad para evitar ser localizado.
Detenido en Madrid
Las investigaciones permitieron descubrir posteriormente que el sospechoso podría haberse desplazado a Madrid. Allí, la Policía estableció un dispositivo de vigilancia que culminó el pasado 1 de agosto con su detención en una céntrica calle de la capital.
En el momento del arresto llevaba una gorra y unas gafas para dificultar su identificación. Además, no llevaba documentación y facilitó datos personales falsos a los agentes.
Los policías comprobaron inicialmente su identidad gracias a los tatuajes que presentaba y la confirmaron después mediante el análisis de sus huellas dactilares.
El detenido ya ha sido puesto a disposición del Tribunal Central de Instancia de Madrid, que decidirá sobre su extradición al Reino Unido para que sea juzgado por los delitos que se le atribuyen.