fiestas elche 2026
La Policía precinta 7.500 botellas de alcohol en Elche por vender a menores
Los agentes detectan dos comercios que suministraban bebidas alcohólicas a menores durante una campaña especial por las fiestas patronales

Comercio de Elche con las botellas de alcohol precintadas por venta a menores
La Policía Local de Elche ha precintado de forma cautelar más de 7.500 botellas de alcohol en dos comercios después de detectar que vendían bebidas alcohólicas a menores de 18 años. Los hechos se han producido durante una campaña especial de inspección puesta en marcha con motivo de las fiestas patronales.
Los agentes localizaron las dos ventas dos días después del inicio de los controles. Esta actuación forma parte del dispositivo preventivo para proteger a los menores durante unas jornadas en las que aumenta la actividad en las calles y establecimientos de la ciudad.
Venta a menores
La legislación prohíbe vender o suministrar alcohol a cualquier menor de 18 años. Los establecimientos deben comprobar que el comprador es mayor de edad y, si existen dudas, solicitar un documento que permita verificar su edad.
Tras comprobar las ventas a menores, la Policía Local aplicó las medidas contempladas en la Ley de Salud de la Comunidad Valenciana. Los agentes precintaron más de 7.500 botellas de distintas marcas y graduaciones que se encontraban en los dos establecimientos.
El precinto es cautelar. Es decir, se adopta como medida preventiva tras detectar las presuntas infracciones. Además, la Policía Local ha presentado las correspondientes denuncias para que el órgano competente tramite los expedientes y determine las posibles sanciones.
Multas de hasta 60.000 euros
Las consecuencias para los establecimientos pueden ser bastante costosas. Vender o suministrar bebidas alcohólicas a menores está considerado una infracción grave y puede conllevar multas de entre 15.000 y 60.000 euros dependiendo de la gravedad de los hechos.
La campaña continuará durante las fiestas patronales de Elche. Estos controles lo que buscan es impedir que los menores puedan comprar alcohol directamente en los establecimientos y comprobar que los comercios cumplen la obligación de verificar la edad cuando tengan dudas sobre el comprador.